viernes, 28 de abril de 2017

Un niño llora desconsolado


Es tan pequeño como una pulguita y tan extraño como la luna
Se ríe con la facilidad del que no sabe de preocupaciones
Con la verdad del placer
Con una sinceridad de cuatro dientes
Chapurrea lo justo para jugar y comer, corre al grito de ay, ay, ay, ay, ay y se agarra a tus piernas como las garrapatas a las orejas.
Le gusta mirar, tocar y chupar cualquier cosa que sorprenda
No tiene miedo al miedo, ni a los barrancos, ni al silencio
Se sube encima de la silla y escala infinitas montañas
Conoce quién es el bueno y quién el malo con tan solo una mirada
Le encantan los animales y los vehículos de dos ruedas.
Esta madrugada este niño mio llora desconsolado
No sabemos que le duele, que le pesa, que le agobia
Sólo escuchamos su llanto y su quejío,
Sólo sentimos el sudor de su pijama empapado,
Sus ojos cristalinos, su dedo apuntando a ninguna parte
Este niño mio que hoy quiero más que nunca, me enseña qué es la ilusión, y el amor y la ternura y la angustia.
Descubre a nuestros ojos cansados, la esperanza del después, la fe en el presente, los recuerdos apagados.
Quisiera que este niño mio se refugiara en el regazo de la fuerza, bebiera el brillo de la estrella del Norte y se empachara de sol andaluz
Sé que se me escucha lejos y como un contrahechizo, quiero que este niño mio, salve mi vida y la suya.

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