martes, 13 de diciembre de 2016

En una playa por la noche

En una playa me sujetaste, intenté dejar en tus brazos rodeándome apretados, los infiernos que coleccioné sosegadamente, intenté mirar y entrar dentro de los tuyos coleccionables, atravesar la punta del cuchillo que te desgarró desde muy pequeño. Acordarme de los ojos de tu hermano yonki, palidecer en el rostro de tu madre mora, oscurecerme con el color de la piel de tu hermanastro, ser tan sexi como tus hermanas guiris y tan valiente como tu padre gitano. Intenté que me quisieras como tú eres y casi olvido quién soy.
Sin embargo... soy indomesticada, soberbia y cruel y siempre guardé para mi la palabra dignidad. Soy una persona realista, hija de una madre carnicera, pescadera, hostelera, luchadora. De un padre ausente, un hermano con más huevos que cabeza y un par de hermanas con el odio y el amor como lema de vida. Soy tía y hermana de muchas y no me gustan los escándalos si no son por una causa justa. Tampoco me gusta especialmente el género humano a excepción de las niñas y los niños y siento una tremenda curiosidad por las constelaciones celestiales y terrenales. Me decanto por una vida con encanto y practico el misticismo. Monto saraos y enciendo hogueras si me da por soplar. De los escollos saco fallas y bailo lo que me echen hasta que cierren el antro. No le pongo cara de asco a ningún vicio y entiendo que la adrenalina puede igual que la luna llena. Comprendo enigmas sin materia aparente y extraigo de la materia, sentimientos. La alquimia me gusta tanto como las plantas y llevo la elegancia y la tristeza como baluartes de mi hacer, y la humildad, concentración y belleza como formación continúa. Intento hacer de la hospitalidad una política, y de la sinceridad, un valor. Soy sensible por extrema naturaleza y autodestructiva consecuentemente. Me encantan lxs locxs y todxs mis hermanxs lo están. Soy de manada, acompaño a lxs míxs a potar el dolor cuando lo necesitan, unto ironía si la cosa se pone tensa y si me infectan los riñones o el hígado, me encierro en mi casa a comer sopas e investigar sobre los Anunnakis. Soy una niña con cara de vieja, un corazón de vieja en un cuerpo de treintañera, una bruja sin escoba.
Y tú... Estás demasiado dormido para tomarme en serio


No hay comentarios:

Publicar un comentario