viernes, 18 de noviembre de 2016

Cicatrices encerradas en Venus

No hace frío para ser noviembre y los paraísos son cicatrices
Los pies arrastraban por la arena lo que las huellas del tiempo marcaron en la piel; una y otra vez la cicatriz se abría y se cerrada
La luna se llenaba y se vaciaba
La marea subía y bajaba
Las aguas se teñían de rojo y los cuerpos de morado
La cicatriz de 14 Kilómetros se abría mil
y los peces desaparecían con las corrientes salvajes
La cicatriz seguía bamboleándose como si tal cosa mientras todo esto sucedía entre dos continentes
No importaba que la sombra deslumbrara, el sol ardiera, tus ojos brillarán a cuchillo y mi vientre ansiara el cuento de las princesas de barrio que muy infantilmente, le contabas para dormirla mientras la luna, también como si tal cosa, no estuviera reventando y las constelaciones no gritaran lo cruel de amar cuando has sido maltratadx
Como perros en la sangre, a cuatro patas, chupábamos todo aquello como fuente de juventud, pensando que tal vez, nuestra saliva sirviera para cerrar la cicatriz, sin embargo... la cicatriz dependía de la luna, de las estrellas, de la tierra, y nosotrxs sólo éramos su reflejo: cicatrices encerradas en Venus



No hay comentarios:

Publicar un comentario