martes, 27 de septiembre de 2016

Tras otra, la gota del vaso que está a punto de colmar

 - Derrámese usted por la vía larga, que la corta le acecha. La gota acaricia el aire, si se pierde en su contemplación, será incapaz de retirarse a tiempo. Quizá lo que usted quiere es que todo colme, y es que la entiendo, porque colmar y calmar se parecen mucho, pero mi querida, no son lo mismo. Una viene detrás de la otra. Aquí el orden de los factores, si altera el resultado. Entiendo su disfrute y placer presente, su estar sin pensar en el futuro ni en el pasado, pero... ha evaluado el contexto en el que se inserta su acción? Siendo más clara ¿No cree que el vaso está a punto de colmar?-

- Calma, me pides. Calma doy en el momento que lo hago. Calma para contemplar. No actúo, no por desidia o bloqueo, sino porque es momento de ver cómo la gota cae, si retirase el vaso, la gota se estrellaría contra la mesa ¿Sería eso mejor?-

- Menos agua que encauzar, si desborda el vaso, todo empezará a chorrear. Se mojarán las fotografías del pasado y los calcetines se le humedecerán. Su pecho se empapará y le saldrá moho en el pelo; todo un aguacero será su corazón.-

- Aguacero sería si fruto de mi nervio, retirará el vaso con tanta impronta, que al suelo cayese y en mil añicos quedase. Aguacero sería si fruto del miedo, perdiese la única oportunidad que tengo de ver cómo esa gota es capaz de acariciar el aire y mi alma, a la misma vez. -


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