miércoles, 30 de marzo de 2016

Fonemas de sentido: vuelvo a creer en vosotros

Perdida en el reino de la ilusión
Me dejé encantar por espejismos que me advertían de vuestra maldad

Hoy el espejo está roto, y también veo virtudes
Hoy vuelvo a creer en la satisfacción que a mi intelecto dais
Hoy no me averguenzo de usaros literalmente
Hoy me he permitido el lujo de explotaros sin pensar en lo que pensarán otros. Sin necesitar que todas me entiendan. Me doy el lujo metafísico de disertar con orden y técnica independientemente de que esto suponga dejar de lado a unas cuantas.
No me importa.

La represión de mi intelecto ha supuesto una negación a mi esencia analítica, por otra parte; nunca abandonada, sino más bien transformada; si no puedo usar mi lenguaje más académico porque supone una exclusión social y mi interés fundamental ha sido, la horizontalidad como la línea del horizonte de la playa gaditana de Bolonia alrededor de una candela, usaré la poesía. La verdad es que mi esfuerzo (considerable y necesario) no ha provocado el cumplimiento del objetivo principal, ya que la poesía, pues no es precisamente algo que se entienda tampoco. Así que frustrada por mis dos intentos de comunicación más innatos e ilusos, llego otra otra vez a la conclusión de que quién me quiera entender, que me entienda y quién no, que me toque, y que mientras tanto, vuelvo a creer en mi.

Transversalidad

Tranversal es una palabra muy sonora últimamente
Me pregunto si sería tan famosa si fueramos realmente conscientes que para ser transversal, algo te tiene que atravesar, algo tienes que atravesar.

CONTRA-AXIOMA

La pantalla está demasiado alta. Es la alegoría de lo que somos. Y con esto, sin querer, más bien sin darme cuenta, estoy hablando de la libertad. Una afirmación implícita: somos seres libres porque si la pantalla está demasiado alta...

Sin embargo, en realidad, analizando su sintaxis, siendo rigurosa con la oración, es demasiado, porque la libertad es demasiado alta; la pantalla está demasiado alta para nosotrxs. La libertad está fuera de nuestro alcance. Si ahondamos un poco más (espero que me acompañen porque aquí todo es muy oscuro) vemos que hay una búsqueda; nadie se fijaría en nada que no centrara su interés, y menos aún, hablaría de ello, y menos aún, establecería una relación sujeto-objeto: demasiado alta. Demasiado alta para quién... Persona en plural, en singular ¿Sujeto? ¿Objeto?... Demasiado alta ¿Por qué?

Lo que me queda claro de este contra-axioma es que la pantalla está demasiado alta, sin embargo me surge una refutación fundamental ¿No es la libertad una negación continua del estar presente para evitar negarse a si misma en el futuro a base de hacer regresiones a la experiencia pasada? ¿No es la búsqueda, la libertad? ¿No será que estoy confundiendo sujetos, relaciones y objetos y que la libertad simplemente es y la pantalla simplemente está?

Al final, y siguiendo con el transcurso de está disertación inspirada en el profesor Mateo (profesor que me enseñó lógica en el Instituto Torremolinense "Los Manantiales" a todavía tierna y semi-inocente edad) y en la película The end of the Tour (la historia de un escritor que agotaba sus vidas a base de una sabiduría existencial demasiado alta para no terminar en suicidio) llego a la conclusión de que no hay sujetos, por lo que no hay relaciones que interpretar, y caigo en la profunda confusión de que si no hay ni sujeto, ni relación y por tanto, no hay nada que interpretar, qué coño hago yo creando este objeto para ti.

Y no sigo por no hablar del tiempo (del físico y del metafísico, que los dos me aturden)


domingo, 27 de marzo de 2016

Se convirtió en estatua

Pecado mortal el soñar con el amar
Pecado carnal el querer saciar
Pecado existencial mostrar la única necesidad vital
Agazapadas las dudas detrás de la celosía del convento
La penitencia es no tener piedad; Piedra por fuera y por dentro; Impertérrita frente al sagrario de vidas ajenas y propias
El agua bendita no limpiará el polvo del tiempo en tu piel
No quieres volver a pecar porque no quieres:
Volverte a enamorar
Volverte a dar
Volverte a sincerar
Volver a pecar
Y así... De mármol y cincel tu calvario

La muerte del sofá

Ese sofá era demasiado pequeño para tres días
Nos acomodamos como sardinas. Legos jugando en el jardín del Edén
La manzana rondaba sobre nuestras cabezas
Fue a la tercera va la vencida cuando empezó a estrecharse en demasía
Muy elegantemente, al compás de la frialdad y el rencor, el sofá fue haciendo jirones los cojines, deshilachando la manta de tu abuela, perdiendo patas y muelles, arañando la hermosa piel de la vaca de nuestra siguiente reencarnación, aflojando tornillos y tuercas con cordura, y estrechándose... estrechándose... estrechándose... y tú y yo no quisimos hacerle caso hasta que finalmente se desplomó y ya en el suelo, no nos quedó otra que arrastrarnos y sentir cuán frío puede estar el suelo de un matadero

Enganchada

Estoy enganchada a lo que sé, que no es real
Estoy engancha a lo que sé, que es lo más real
Estoy enganchada a estar enganchada
A buscar entre las sobras el todo
A encontrar entre las sombras, el significado
A sentirme una pelusa en medio del desierto de Atacama
A ser una orquidea en la fealdad de una selva despeluchada

Estoy enganchada a circundar los alrededores de la materia sensible y penetrarla por los orificios más insólitos
A tener esa textura en el tacto y hundir los dedos profundo
A escuchar como va cediendo ante la presión y a disfrutar mirando cuando por fin, se desangra

Estoy enganchadisíma a silbar sin tener sentido del ritmo
A accionar sin saber cuál es la acción
A llorar con el venir del cuento

Estoy enganchada a llenarlo todo de plantas y vida y destrozarlo todo en días de agonía
A matarme de sed cuando la boca está más seca que nunca

Estoy prisionera de mi propia sensibilidad
De lo efímero de todo
De la falta de estabilidad
De los derrames de la confusión

Soy capaz de hacer huelga de hambre por desidia
Amor por necesidad
Violencia por placer
Tragedia por humor
Locura por trascender

Estoy enganchada a ser capaz,
A creerme incapaz
y a arriesgarlo sin miramiento
 A traspasar las verdades aplastantes y a ponerme las botas en un mundo de tacones
A salir ilesa de la estupidez
A  salir mal parada por convicción
A ser inoportuna e incómoda
A minar cualquier indicio de debilidad ajena

Estoy enganchada al túnel de la belleza
De la decadencia
De lo auténtico

Estoy enganchada a la vida.

Ternura

La ternura llama insistentemente a las puertas ajadas de una vida con demasiadas capaz de barniz
Y silencio... 
Con sus uñitas largas empieza a arañar la fortaleza y a meter los dedos por los agujeros negros de años de fracasos e infidelidades mientras susurra la última canción sin letra
La vida, segura de la fortaleza de sus puertas ajadas, se deja hacer cosquillas por la ternura sin pensar que mañana esas cosquillas, serán heridas abiertas.


Amor libre

NO puedes quererme porque tengo mucho frío y tengo tanto, tanto, tanto, que no me dejaré caer en brazos de nadie porque su calor será algo efímero y tendré que volver al frío... después del calor no se puede pasar al frío sin traumas, y por ahora... tengo los que necesito...

lunes, 21 de marzo de 2016

EL DESEO

La madeja enrollada entre tus dedos se deshilacha
Has perdido el principio del hilo que tu unía al equilibrio
Quieres no trabajar desde la herida
Y el condicional atravesado por recuerdos pasados.
Condicional presente

Tengo miedo de la ilusión
He reducido su uso drásticamente hasta sacarla de mis textos
Hoy hablaré de la ilusión porque voy a hablar del deseo
No puedo escribir una poesía que describa al deseo porque todo poema es un deseo
Una esperanza. Otra palabra que la edad me ha obligado a usar con precaución
Precaución, esta es nueva

Lorca está en mi cabecera
La semana santa en una calle de moros, putas, policías, músicos en sillas de ruedas, gente dando codazos, otra descalza, prometiendo, deseando algo. Y aquí entra el sacrificio.
Él deseo es un aliado del sacrificio. Él que algo quiere, algo le cuesta. ¿Qué quiero?

Quisiera que el mundo se tornara serenidad
Que el miedo fuera transitorio
La valentía, incondicional
La fuerza, necesaria
La sinceridad, palabra.
Quisiera transparencia para enfocar de cerca y de lejos
Paciencia y ternura para cobijarme dentro y llorar esta herida que no sé cómo sanar.
Que alguien con las manos limpias hurgara en mi corazón y extirpara el rencor y la frustración; la impotencia, el nervio, el desequilibrio; cansancio, desidia, el colgado, la oscuridad que me pertenece más que la luz.

Y es que para ver hay que creer
Fe y esperanza, alquimia del desear
La sangre correrá limpia si palpitas sin pensar
Todo lo que deseas se cumplirá
Arreiésgate una vez más
Qué más te da si esta vez no te vuelves a levantar
Lánzate ya
Quisiera no volver a atravesar lo que ya sé que me mata
Entonces... ¿Por qué no dejas de escribir?

Y es que para ver hay que creer
Fe y esperanza, alquimia del desear