domingo, 7 de febrero de 2016

Lo que cabe en una despedida

Somos el verdín de la piedra mostrando la pureza del agua
El mar que aprende a olvidar
Caballos pastando levante y abejas de cera, polen, propóleo y miel.
Somos las gotas transparentes de un mundo oscuro
Las luciérnagas de una realidad de leds
La tormenta resultante del fracaso
La destrucción de la esperanza confundida y el color de una noche con luna
Somos el fresco de septiembre después de un agosto de incendios
Un enero demasiado cálido y un café algo frío
Un balcón con plantas moribundas y alguna flor
Una silla coja, un armario comido por las termitas, el tarro vacío de la última estantería
Somos un dolor alegre
Una coraza frágil
Una espada mal afilada
Una corona de alambre de espino
Un pulpo con paliza,
Un martín pescador sin pico,
Un perro sin manada
Una flor fuera de temporada
Una ola en corriente
Una barca sin remos
Una zodiac de juguete
Una tabla sin caballetes
Un ándale en Marbella
Somos los mirlos que no emigraron
Escarabajos boca arriba
Hormigas voladoras de alas rotas
Somos el silencio del coraje
La voz de experiencias truncadas
La guarida de la ansiedad
La eterna pregunta
Un choque de destinos
Un quiero y no puedo
Somos la búsqueda de una solidez existencial
El encuentro con una infancia ausente
Y los acordes de una guitarra cuando las cenizas de lo que pasó, abonan la hierbabuena
Somos dos caballos sin consciencia del tiempo
Dos gallos a su aire
Dos cabezas para veinte pescuezos
Somos el azogue del tabú
La sonrisa de una noche sin orgullo
El látigo de una lujuria consentida
El capricho de no hay dos sin tres
La cárcel de la estirpe
La esterilidad evidente de un mundo enfermo
El rostro estirado de enfrentar al sol
Las nubes que amenazan y los pies que se descalzan para meterse en barro

Soy el espejo de la realidad
La claridad titilada
La plata del mar
El gris perla
El frío que fortalece
Soy la frase que no debe ser pronunciada
La expresión animal: mi sangre es del color de las lagunas de cal y arena
Soy movediza; trago si me pisan, ahogo si me asfixias. escupo si me calientan
La pregunta siguiente a: ¿Y por qué a mi?
Un paso al presente: ¿Qué hago?
Soy la creatividad en estado semidulce
El gas noble sin causa premeditada
Una alevosía sin intención
Un piano desafinado
Un saxo en manos de un niño
Un sin sentido en territorio simbólico
Una utopía con fecha de caducidad
Un hambre con comida
Dos bocas sin nada que darse

Somos dos bocas sin nada que darse
Una chupa de cuero como armadura
Unas botas de barro como remos
Plantas como oxígeno y un fúlar de picores de orugas procesionarias
Somos una puerta abierta a contratiempo, un quejío de minarete y un destino de corazón, a tripas.
Unos imanes que se repelen, un sexo sin trompeta, unos graznidos cuesta arriba, una ilusión de gallinero.
Somos una mano de salida
Un correr que hay que madrugar
Un reloj a contratiempo
Un sabor del más acá
Un no me dejes solo y no me acompañes más
Una abundancia a cuatro manos que con dos te da, y con las otras dos, te quitará.
Un arte a dos piernas,
Unas mareas sin confesar
Un boli a varias tintas
Unas venas quemás.
Somos el nado de peces voladores
Una curiosidad de barra de bar
Unas hojas de plástico en una chimenea que hace de hogar

Soy una loba sin camada
Una botella de cristal
Un hola que esconde el adiós
Un desapego pegajoso
Una prisa con templanza
Un miedo que se cura si mira hacia atrás
Un sofá de invitados
Una cama que no sabe soñar
Una posibilidad gaseosa
Un fuego por conquistar
Un regajo que corre puro y a ratos
Una piedra sobre la que meditar
Soy un lenguaje auxiliador
Una espera confirmada
Una poeta con complejo de misionera
Un agarre en temporal
Un tiempo que se va dejando la huella detrás
Un abuso de tráfico
Una boa que se desliza para encantar
Un magnetismo repelente
Una sexualidad reprimida que transciende lo carnal
Soy una hoja de garabatos
Una mujer que mira más allá
Una chuleta descongelada, un pollo de corral, una vaca sin ternera, una pierna dormida en pleno peligro
Un anillo que ya no se puede sacar

Somos un megáfono sin voz
Un tocadiscos sin tocamientos ni discos
Un misterio existencial y adictivo
La lava de un volcán en estado de vigilancia
La baba de un caracol semental
Somos el beso frío de la impotencia
La sensualidad de una belleza vivamente contradictoria
El abrazo ortopédico de dos corazones que no pueden dar
La gracia del pesar y estar como un palo

Soy un mechero sin piedra y con mucho gas
Una picadura sin uñas
Una oruga sin procesión
Una sabina sin guitarra ni sombrero
Una preocupación sin okupación
Un arrebato meditado
Una bomba sin tiempo
Unas manos vulnerables
Un recuerdo de vinagre, aceite y sal
Un pensamiento vagabundo
Un abrir la boca y subir el pan

Somos una ternura que come ternera
Un camión en la frontera
Un abuelo paseando al nieto por un puerto de chocolate y lapas
Un darse cuenta poco a poco y caminar mientras quede dónde pisar
Somos una conexión improvisada
Unos rayos de sol temerosos de oscuridad
Un frío cálido al resguardo de unas llamas prendidas al azahar
Un artículo necesario y sobrante
Una palabra que aprende a aceptar
Un verbo sin conjugar
Un olvido consentido

Soy una noche tumbada soñando con el sol
Una nube que llega a tiempo y se disuelve terminada la necesidad
Una vida con olor a algas y una cabeza llena de pájaros y cagadas
Una señora de compañía
Una amiga de la soledad
Una ausencia presente
Otra vez, un verbo que incita a continuar
Callada palmera en levante
Golfa salvaje por atrapar
Roca 1,000.000.000 de veces embestida
Yegua sin jinete con quién cabalgar
Chorro de honestidad y pureza
Secretos de la noche y la vida animal
Compasión a todo riesgo sin necesidad de coche para viajar
Figura de barro y brillantes
Alfarera del azar
Forma en lo deforme
Cuna de lealtad
Vicio de los sentidos
Lenguaje de enredadera y tuercas al girar; pasada de escuelas y harta de banderas izar
Sin territorio ni dueño, veleta al compás como las palmadas del flamenco cuando las olas te deciden besar
Pescadora de tripas y caños para cocinar con las agallas enrojecidas para no sucumbir ante la fatalidad
Rimadora de aguas turbias y caprichos ocultos en tu pesar: llanto de bebé hambriento con ganas de mamar
Horizonte inexplicable
Vida de medio loba en la ciudad; colmillos que devoran lo que ya no se puede triturar
Alma de niña juguetona ansiosa por descifrar; enigma de una historia interesante a medio acabar
Descanso de marineros tras faenar en la inmensidad, notas de flautista que no quiere a las ratas dominar

Eres:
Cortejo de palomas con muñones
Escarabajo desorientado persiguiendo un objetivo vital
Las chinas mojadas del Estrecho y un arte delincuente que te imanta y no te deja escapar.
Arcángel de demonios
Vicio y tentación sin final
Brasero de iglú
Canto a la brisa industrial
Gurú sin causa fija
Irreverente por vocación
Incómodo muy a tu alegrar.
Extremadamente perdido, extremadamente sensorial.

Somos todo y no somos nada.












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