martes, 22 de septiembre de 2015

Cuerpos deformadamente poéticos

Cuerpos deformadamente poéticos se levantan con kilos de polvo.
Tienen las manos como papel viejo y la cuenca de los ojos inyectada en sepia.
Sus pupilas son las de un anciano postrado en cama, sus huesos, frágiles como la cabeza de un recién nacido, desprenden el vaho de los años siniestros y ocultos al saber más elemental. Cuerpos que paren ideas y desorden a partes tan desiguales como movimientos inventan en su devenir zombie.
Portan una bandera haraposa, desastre entre las rosas secas de los cementerios, manchada por la sangre seca de los siglos de cátaros, principio de historia que hoy, el cuerpo deforme que mal descansa acompañando a mi noche, me recita con un cariño inconmensurable y ansioso que no se cómo gestionar.
Y es que el cuerpo poético se levanta con el otoño y todo son nubes y reflejos de la luz que ya se marchó.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Instrucciones para ser un árbol sano

No inyectarse botox cuando cumplas cien años
No meter tus raíces en asfalto
No permitir que tu sabiduría se seque por falta de riego
Tener mucho cuidado con los pesticidas y abonos de Monsanto
No ponerse tacones para parecer más esbelto
No plantarse cerca de aguas contaminadas, asentamientos urbanos masificados,  antenas de telefonía, fábricas químicas y pesadas y/o centrales nucleares.
Permitir que los pájaros se posen en tus brazos
Tratar a tus brotes con suavidad, cariño y ternura
Compartir con los insectos tu tronco
Considerar las grietas y surcos de tu corteza, parte de tu experiencia
No dejar de querer alcanzar el cielo
Aguantar la frialdad de los inviernos, el calor del verano y la explosión de la primavera. No aferrarse demasiado a la melancolía cuando llega el otoño (para el caso de árboles de hoja perenne y/o tendencia poética)
Tener mucho cuidado con los incendios del corazón
No oponer resistencia al movimiento del viento
No  permitir que talen tus esperanzas
Aceptar que hay tantos bosques diferentes como árboles coexisten
Fomentar el uso de tu copa y tronco para el disfrute de otros animales.
Sanar con tu naturaleza
Dejarte abrazar para transmitir tu energía e historia
No tener miedo al paso del tiempo
Ser paciente
Notar el pulso de la madre tierra
Retener la tristeza los días de lluvia
Crecer vigoroso los días de sol 
Permitir que te corten tus ramas enfermas
Cuidar a tus frutos hasta que maduren
Dar sombra cuando todo quema
Y finalmente... vibrar, vibrar lo más posible, en tu natural frecuencia.



martes, 15 de septiembre de 2015

Septiembre

Ya lo sé, claro que entiendo que de repente se acaba el verano
que septiembre es un mes de mierda
y que aún siendo un mes de mierda, te vio nacer a ti
que estamos a mil kilómetros
que son como quinientos mil porque yo no puedo salir de aquí
porque tú tienes tu vida allí
y porque somos demasiado jóvenes e impacientes para desandar lo andado y convencer al destino
lo tengo todo claro, para eso me he bebido cincuenta litros de cerveza, me he puesto unas rayitas de speed y me he metido medio gramo de coca. Lo tengo todo tan claro, que hasta los ojos tengo que cerrar para no deslumbrarme ante tanta claridad
pero yo me pregunto ¿Y si de repente se cayera la luna?

Personas con vida

Los perros se me acercan y me chupan los dedos como si tuviera restos de pollo entre las uñas.
Es por culpa de un cuarzo y de cinco amores.
Es porque algunas personas me untaron con afeites que hacen que las plantas crezcan salvajes y asilvestradas cuando las acaricio suavemente pensando lo bellas y completas que son
Es porque no tengo ni collares ni dueñxs y si muchas hojas y pulgas
Es porque si no me dejan okupar la tierra, okupo el aire.
Y es porque tengo unas ganas a veces que pueden más que todos mis miedos y una arrogancia kamikaze y tierna, que me libra de todas.
Es porque aún tengo fe y sueños.
Es porque estoy viva.

El camino de cada cual

Que cada unx arranque con su propia cruz camino del calvario
porque cargar con dos cruces, es darse por crucificado antes de empezar.

Otra máxima

Reír a carcajadas y llorar a borbotones son dos caras de la misma moneda: La vida

Una mañana de resaca

CIclogénesis explosiva con una lagrimita cayendo por la mejilla
EL viento te agita y tú sigues delante de tu caña viendo deslizarse la gota que colmará el vaso
Como no tienes pelo, pues tampoco hay problema
Y es que por mucho viento que haga, tu jamás te despeinarás, sin embargo esa lagrimita y esa gota, caerán y se estrellarán con tus ilusiones a cientos.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Mi voz

Y aunque intenten callarme, la voz que me ha tocado sobrepasa al miedo
Y es que es una voz que no puede silenciarse más que por ella misma
Y parece, la muy puta, que no tiene la más mínima intención de hacerlo.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Siroco

EL barman dijo: el sitio más peligroso es el tuyo, te lo llevas en la barriga
Ella bajo la mirada hacia su vestido negro, largo y algo grande para su escueta apariencia, y en sus ojos se vio el recorrido de platonismos y experiencias truculentas, y piensa: Sí, me lo llevaré dentro porque dentro se me clavó.
Él entra por la puerta, tambaleante, empapado de sudor, los labios sin color y la camisa destartalada y dice: me voy a mi casa, ahora bajo.
A ella le empieza a arder el estómago y mirándolo fijamente, con el fuego llegando a sus pupilas, dice: haz lo que tengas que hacer. Yo me voy al bosque.
Él se va y ella lo ve marchar por la ventana.
El barman entonces dijo: dependencia. En la barriga.
Ella vuelve a bajar sus ojos verdes y poco a poco, su iris se vuelve marrón y su vestido, tan largo, tan elegante, tan grande para su apariencia escueta, se vuelve un trapo negro, sucio y roto.
El barman seca las copas recién sacadas del lavavajillas, y examinando una de cerca mientras otea por la ventana y descubre una pequeñísima mota de algodón en la elegante copa, dice: míralo, por ahí vuelve.
Ella mira hacia la ventana, y vuelve a ver esos labios sin color, esas gotas de sudor desfilando por la frente, esa camisa y esos pantalones con capacidad de erguirse por si mismos y... recuerda lo que siempre le aconseja su abuela: mejor sola que con uno con un calcetín de cada color, y ella piensa ¿Y si ni siquiera lleva zapatos?
Él entra tambaleándose, descalzo, y dice: me quedo. Una cerveza.
Ella bebe con una pajita un batido revitalizante de fresa y plátano y su vestido, ahora lustroso y elegante, tan negro y largo, tan grande para su escueta figura, se le ciñe implacablemente a la barriga.
EL barman sirve la caña. Él clava su ojos en la cerveza que hará que la sangre vuelva a sus labios, que el sudor pare y su camisa siga tan destartalada o más que antes, y le pregunta: ¿Me acompañas a la carnicería?
Claro, le dice ella, me has leído el pensamiento.
EL barman termina de secar las copas y ellos, de la mano, abandonan el bar.



Fronteras

La primera frontera es la piel, la segunda, el lenguaje y la tercera, la apatía.
Superadas estas tres, coser, cantar y bailar.

martes, 1 de septiembre de 2015