lunes, 27 de julio de 2015

De lobas, lunas y brujas


Lo fino de tu silencio me alerta de tu alma volcánica y de tus artes de vieja bruja.
Cráteres de luz entre sombras y sólo una cara.
La otra la escondes desde el día que supiste que el dolor es tan parte de la vida como la muerte, la ausencia y el rencor.

En tu espalda cargas el odio de otrxs que decidieron arrancarse de tu vientre y sonríes condescendiente cuando las lobas se unen a manadas salvajes y rabiosas, guerreras de tus faldas que no pudieron o no quisieron despegarse de tus carnes pálidas y misteriosas, amazonas de solo una teta (la del corazón) y un cartucho de flechas (su cabellera), para defender tu tierra y cielo, que nos es territorio sino tierra y cielo, porque por lo que estas lobas se dejan la piel, es por todo lo que existe, aún si saber qué, porque ya no necesitan saber, son movidas por el puro instinto animal, el que te coloca en la línea perfecta de la supervivencia, donde no existen las dudas ni las palabras, donde es la acción la única arma y reina un saber innato sin explicación.

Allí a los pies de la luna, podrás encontrar a estas lobas lunáticas, viejas alcahuetas de fracasos y alegrías, mesoneras de almas ahogadas a tequila por desamor, cantaoras de ritos con mesa de mezclas y pastas de té, ilusionistas descreídas de fe inquebrantable, magas de la intuición y poetas de islas perdidas, sanando las almas de lobxs exiliadxs.

Al principio te dará miedo, tendrás frío y sueño, las sombras bailarán tenebrosas a tu merced y toda tu vida será desvelada en las llamas de fuegos fatuos sin consideración, vergüenza ni piedad, llorarás, odiarás, te perderás, sufrirás... las formas serán deformes y tu misma cara, se reflejará en el lago putrefacto de Narciso.
Pero... 

Si aguantas una noche, amanecerás sabiendo quién eres.

Blue Moon


La luna al frente me habla de lo que somos y mis pies que nunca supieron parar, son hundidos en la arena.

Y quizá... ni siquiera haya playas.


Sopeso las posibilidades de la dignidad humana mientras pateo una lata de birra
Hay millares a mi alrededor, como personas.
La playa está plagada de plásticos y de tetas de plástico
Se lo pasan bien pero ni si quiera se dan cuenta
Arrojan lo primero que tienen a mano a las fauces de una tierra herida
ahondando aún más en la infección mientras juegan a las palas con desgana
Una corrupción entrópica positiva, es decir, la descomposición de todo no es regenerativa, los restos de plástico jamás se transformarán en mariposas y el mar mañana no estará más limpio
Humanos en conciertos de desconciertos, aplaudiendo y mirando al frente, atadxs a la danza de la represión, incapaces de soltar esas cuerdas invisibles que cada día lo atrapan más en esta telaraña de basura que hoy piso como arena de cemento.
Siento ver lo que veo pero ahora me toca dejar de ser ilusa.
NO pudo ser antes,
porque antes tuve ilusión y si se tiene, se pierde, y he perdido, todavía me queda, pero ya no está intacta; un queso rouger al fondo de mi estómago; la rata que soy se lo está comiendo de poquito a poco; la ilusión es un bocado muy dulce y muy sensible al paladar existencial.

El Sol sigue implacable, son las dos de la tarde de finales de julio en cualquier sitio de Andalucía, al amparo de un calor no recordado desde los ochenta, y afuera, las familias del capitalismo tardío, sobreviven a la sequía moral a base de raticos de cerveza, patatas fritas, aceitunas en vaso, Sálvame de Lux y neveras azules a medio descongelar en medio del desierto de la nada, esperando en lo más sombrío de sus corazones, que pase una guerra debajo de su casa y puedan comprender quiénes coño son,
pero...

Todavía estamos protegidos por una sombrilla de cinismo e ignorancia, a la sombra de la independencia y creatividad, jugando al ahorcado mientras otrxs se matan y hablando memeces como modo de vida y parece que el Sol, no achicharra tanto.

Yo sólo pido que los rayos U.V.A. sean el castigo más laxo de los Dioses,
Pero...

Júpiter siempre estará en guerra con Venus, y el Sol, que sabe más por viejo que todos los planetas juntos, hace lo que tiene que hacer, lo mismo que ha hecho siempre, a saber: lanzar llamas para que todo siga como tiene que seguir, que no es ni más ni menos, que con los mejillones anidando en botellas de plástico y los gorriones pariendo en las farolas, a la luz de una progresiva decadencia, que quizá algún día, se transforme en entropía negativa dejando volar a las abejas extintas, guardianas del instinto, la libertad y la creación, hacia la luna que menea el vientre de La Marea, y quizá, entonces, pueda el mar amanecer limpio y sano, y Júpiter y Venus, hagan las paces, y brillen juntas sin rencor, y las personas, las personas de la playa...
Pues...

Quizá ya no estén
Y quizá ya... ni siquiera haya playas.

un día culquiera, te levantas despeinada y...


Y cualquier día, fumándote la vida, te das cuenta de que estás cascada; tus tetas ya no tienen gravedad, el culo antaño deseado, te llega a las rodillas, tus ojos han empequeñecido y tu cara es un mapa de carreteras secundarias y... qué te queda entonces

No tus manos artríticas
Ni tu muñeca sensible
NI tu cuello retorcido
Ni tus muslos celulíticos
NI tu espalda curvada
NI tus tripas sueltas

Lo único que te queda es tu espíritu.

martes, 14 de julio de 2015

El jardinero fiel

Una tras otra, la vida sube y baja, se cierra y se abre y el cielo estrellado se alza más inmenso que la reflexión.
Ha despuntado una nueva estrella en el horizonte de la magia, y es que tú, Iñaki Azkuaga, ahora nos proteges desde el cielo.
Plantaremos un limonero en tu honor, maestro.
Eras pura semilla
Yo soy uno de tus brotes
De los que regaste con tanto cariño, que hoy florece sano
algo desgabarda, pero con un verde tan intenso como tu esperanza
Con unas florecitas rosas como tu tacto
Con un fuego como el color de tu piel
Me trataste con amor y hoy me estiro hacia la luz
Y crezco maestro hasta donde tu me enseñaste que se puede crecer, que es eternamente, con el corazón en un puño apretando las manos y sosteniendo las lágrimas hasta que en cualquier momento, ya repleto de sabiduría, se escurren entre los dedos ese sabor salado de las experiencias agridulces, y es entonces cuando la dulzura de tu ternura me acerca las manos al pecho y me protege de todos estos malos espíritus mientras esbozas una leve sonrisa y tus ojos, tranquilos como pantanos en tiempo de posguerra, me miran y le prometo maestro, que yo noto como mi coronilla se proyecta hacia el cielo y como de los pies me nacen raíces, y todo lo pájara que soy, se transformaba en árbol de venas abiertas, dispuestas a transfusiones de fe y comprensión.
Porque si algo me enseñó, es que en la vida lo más bonito es plantar semillas y regar con amor.

Eskerrik asko, jardinero

lunes, 6 de julio de 2015

IÑAKI: GUERRERO DE LA LUZ

MIentras me tocabas el corazón pronunciaste tus últimas palabras para conmigo: no dejes que te entren malos espíritus.
Estábamos en la puerta de la Mandrágora, garito de afters sin mañana y tú ibas a dar yoga a la comisión antisida. Me dijiste que no te diera un beso en la boca, que estabas resfriado, llevabas tres semanas malito, ya no te he vuelto a ver, y te has marchado para siempre. Ahora sólo te podré encontrar en mis recuerdos y en los trances que te ofrezco, que no te debo porque a tí no te gustaba esa palabra, tu eres del hacer de corazón, donde todo se mide por la bondad, en el fondo siempre estarás en mi. Sabía que este día iba a llegar, el día que me doliera la muerte de alguien querido, e intuía que tú sería de los primeros, pero no pensé que tocara ahora, porque yo esperaba verte entrar por aquella puerta, con tu chapela boina y tu sonrisa inocente, con tu elegancia, y tu saber estar, con esa paz que tanto me diste sin conocerme de nada. O quizá nos conocíamos mucho, siempre nos hemos conocido.
Te has marchado después de luchar, eres el león de la luz, que con sus garras y dientes se pasó este camino de vida batallando por la verdad, el sentimiento y la ilusión. Eres puro y siempre lo serás porque la estela que has dejado es de diamante y no hay piedra en este mundo que pueda rayar tu fe.
Te ofrezco por todo lo que me diste, guerrero de la luz, la guerra que haré  en tu nombre y en nombre de tantos otros que cómo tú, supieron escuchar al corazón antes que al ego. A los seres valientes que han muerto empuñando el bastión de la cordura y la generosidad. Y te prometo que recitaré lo que me enseñaste y daré de beber al cerezo que plantamos juntos, que no cesaré en mi agradecimiento y con ello, y por ello, en mi luchar. Que seguiré creyendo en la fuerza de la luz, del cuarzo, del diamante y la haré poesía porque sé que eso es lo único justo que puedo hacer, llevar tu ser junto al mio y no olvidar jamás el dolor de los marginales, de los maricas, las bolleras, las yonquis, las putas, los sidosos, los negros, los moros y las sudacas y que mi cantar trovará en los suburvios que tu decorabas con pañuelos de seda y sensibilidad.
Gracias maestro porque tus lecciones han dado peso a mi lealtad, porque aquí recojo tu herencia, entre estas cuatro paredes, abriendo mi puerta al barrio y a la gente como tú, que soy yo, regando las plantas que me enseñaste a cuidar y perfumando el ambiente con palo santo, fragancia que me acerca a tu olor y a tu saber.
Te amo, mucho más de lo que te quería. Te amo porque a las personas como tú, sólo se las puede amar. Son libres, pájaros que vuelan sin alas, que ya es imposible cortarles nada porque se desprendieron de todo, pura poesía vital, especial, esencial, eterna,
Me desnudo para honrarte maestro, porque lo que aprendí a amar de ti fue la vulnerabilidad más tierna, la sinceridad más honesta, el pecho más abierto, y penetré en ti, y tú en mi, y sé que este es buen regalo para tu nuevo camino, que yo, aquí y ahora, hablando de tu muerte, de la muerte y la sabiduría, del paso de la vida por el tiempo, y compartiéndolo con otros, tu legado seguirá vigente, tu historia viva, tu ser presente.
Y bueno maestro, seguro que dirán que al teatro no se viene a hacer terapia, pero a ti y mi siempre nos gustó el Kabaret experimental.
Buen viaje.
Agur eta Ohore.