sábado, 9 de mayo de 2015

Comida


Las revanchas que se toma la vida no son tan automáticas como la escritura
Se toman su tiempo porque la venganza se sirve en plato frío, es el postre de la decepción y la rabia, son los restos de las esperanzas que nunca consiguieron consumirse, que a pesar de estar siempre a punto, nunca pudieron ser ingeridas y se pudrieron en los labios.
Ese sabor amargo que hoy sudo por las noches, son las tóxicas de la digestión de tantas tonterías y egos mezclados con un carácter demasiado pasional y exigente.
Esta comida con fecha de caducidad, nunca irá a mejor, irá a menos porque el banquete comenzó hace ya treinta años.
Y el vino... ese si que lo aprovecho bien.

miércoles, 6 de mayo de 2015

No quisiera creerlo

El inconsciente te hace padecer desarraigo
Ay bonita, que ya no quieres saber na de nada
qué ya no puedes
que de tanto usarlo, se te ha gastado el amor
quizá, de maltratarlo
quién sabe
quizá de todo un poco
como siempre
como nunca
como te vas quedando y es que todo se hace crónico

¿Adónde te fuiste, amor?

Caes en la cuenta, literalmente, con todo el equipo a cuestas, literalmente, de que estás perdiendo tu sensibilidad y tus ganas.
Intentas buscar aquello que movía tu inspiración y rabia
y encuentras folios quemados y frustración escrita.
Una impotencia muy profunda
Es la derrota
Y como has perdido... ni siquiera eres capaz de llorar.

La memoria es un ente escurridizo

Casi desde ayer, perdí los recuerdos de días venideros
Casi desde hoy, olvidé las esperanzas pasadas
y mañana, es un día demasiado impresionista para tenerlo presente.
Una canción dice que la memoria siempre está
Qué será que en este momento, creo que el nunca es el más exacto de los adverbios.