viernes, 13 de marzo de 2015

De una noche de verano y cómo el mundo nació

El mar para eternos viajeros del sueño.
En la balsa de aceite descubrimos el chapapote de nuestras esperanzas.
Como buenos piratas, nos tiramos sin pensar que jamás lograremos el tesoro de nuestras ilusiones.
Nadamos a crol con la cabeza sumergida en la oscuridad.
La mar está brava
Cansada
La ira mueve sus olas.
Y la luna esta noche no quiere salir.
Es demasiado temprano o demasiado tarde.
Nunca supimos llegar a tiempo.
O siempre llegamos a un tiempo que nos desconsuela.
 

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