miércoles, 11 de febrero de 2015

Treinta años

La edad te hace ser tajante.
Te evita mareos y cagadas posteriores
Te advierte de los callejones sin salida
y de los viajeros sin rumbo.
Te hace de linterna cuando tus ojos se ciegan
y de maestra cuando la filosofía se deprime.
La edad saca la fuerza que la juventud desperdicia y con ella, crea arrugas y sabiduría de por vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario