viernes, 4 de julio de 2014

En la noche de Bilbao

Corren tiempos oxidados, de animales de tres cabezas conservados en formol y semillas yermas protegidas por pesticidas santos.
Corren tiempos oscuros donde la luna, ni mirada serena recibe.
Ya la luna, si se preña, se llena de vacío, y casi, ni poder dar el rostro puede.
Cada noche se le antoja delirio de naufrago, y con lágrimas de estrella, se alza desnuda demandando fecundidad humana.
Que llene el mundo de honestidad
De amor y confianza.
De bondad y libertad.
Y la tierra sigue girando como una bola de basura esperando ser triturada, y la luna, que jamás logra mantenerse entera, pare estrellas fugaces mientras todo se va a la mierda.





No hay comentarios:

Publicar un comentario