sábado, 26 de abril de 2014

Rap: destino cierto

Rimas certeras para vidas inciertas
La trovadora del adiós entra en la confusión
el sentido del sentir se apodera de mi
y en la oscuridad acercándome al fin
la figura real de todo cuanto perdí.
El sueño de mi sueño hecho realidad en el latir 
y hordas de voces, aplaudiendo el triste devenir
Caras sonrientes sin sus amaneceres correspondientes
Ojos como platos perdiendo cualquier dato
Manos titilantes sin estrellas demandantes
y cuerpos en vigilia a la espera de la desidia
Ni un triste pan para compartir
Ni un furioso adiós para despedir
Ni un solo trozo de tierra calma para morir.
Las margaritas cerradas a cal y canto
y solo rosas con espinas conducen al llanto.
La felicidad perdida en las noches dormidas y
el instinto a la espera de la lluvia sincera.
La humildad eterna castigada por verdadera y
personas sin carne ni hueso rodeadas de plástico y deshechos.
Ni un triste pan para compartir
Ni un furioso adiós para despedir
Ni un solo trozo de tierra calma para morir
Seres que buscan en la basura de su propia locura
la piedra filosofal que les lleve a la cura
El sueño de lo eterno en forma de dinero
su máximo exponente como el barro seco
agrietado y gastado, por el paso del tiempo, se retuerce entre sus dedos, ahora yermos y estrechos, eclipsados por el falso derrotero.
Delumbrados por el camino de lo abyecto, 
el mundo entero se queda ciego. 
Ya no hay arcoiris que no se vea en euros
ni manto que recoja ningún interés ni sueño,
solo las voces aletargadas de personas dando largas
a la esencia más pura y mundana.
Ni un triste pan para compartir 
Ni un furioso adiós para despedir 
Ni un sólo trozo de tierra calma para morir. 
Y yo, en la oscuridad del fin.









martes, 22 de abril de 2014

Una cena ajena

Tengo hambre de delicadeza y sinceridad porque con los canapés, no me da.

Todavía estoy a tiempo

Despacio, que ni la espalda ni Roma se hicieron en cuatro días.
Lo que deseo mide mas que los segundos, los dias, los siglos... menos que la sonrisa de mi sobrino.
Grandes dosis de paciencia si quiero que la magia poética no me trague cualquier noche sin luna.
Muchxs niñxs hablándome desde el reino de la fantasía y sus ojos, entornados, bien clavados en mis noches de millares de estrellas fugaces.
Madres que hablan de Venus y abuelas que se tiran al suelo con una sonrisa en busca de las migajas,y tener, tener, los ojos abiertos como lunas llenas, lunas de sangre y sal que reflejan el amor y el odio con la misma intensidad y se abren como orquideas dispuestas a ser fecundadas.
Me han contado donde está la tienda de los deseos y tengo hambre de delicadeza y sinceridad.
Esta vez solo puedo entregarme a la esencia.

Una estrella naranja

Aunque esta vez mi paso vaya tan lento, y tenga que detenerme en cada sílaba, sigo de pie como mi madre sigue con su azada.
Tenemos toda la vida por delante.


lunes, 21 de abril de 2014

De Kloaka, que el campo ya no existe

Año del caballo.
Soy una rata.
Ludovica la bruja chilena me avala. 
1984. Rata de madera. Ascendente: Cabra.
Es incompatible.
Los gallos no son para mi.
Para las ratas, otra rata.
Rata y no ratón. 
Callejera, mundana, sucia, de arrabales.
Una rata sin peine ni champú, de aguas turbias, de salida para todo y de todxs, de esas que corretean entre los pies, rápidas, con la cola muy larga y unas uñas asquerosas, muy negras y muy largas, muy mugrientas. Con unos ojitos muy pequeñitos y brillantes. Unos bigotes muy largos. La nariz húmeda.

Soy una rata que no quiere ni búfalos ni conejos ni tigres ni dragones ni mazmorras. Sobre todo no quiero mazmorras.  

Y si osan...

Roo las cuerdas y nado en cauces de ponzoña, me raspo con arena, bebo de las alcantarillas, duermo escondida en las esquinas. Esperando... esperando el gran salto del caballo. 
Porque las ratas sentimos los devenires y al primer trote de jinete, se nos salta el corazón y buscamos por donde escapar de la furia de la ira banal no sin antes ejecutar, nuestro ataque mortal.
Somos las únicas que en la oscuridad, podemos matar: de rabia, de miedo, de asko.
Y lo siento, pero somos incompatibles con el gallo de metal, gallito de corral. 
Jamás me podrás dominar.




miércoles, 9 de abril de 2014

Teorías físicas

Los maderos tienen test de estrés,
supongo que cuando cae el txaparrón y llueven palos, ellos se hinchan y se deshinchan y finalmente... pues se agrietan.
Por algo son maderos!
Tema físico este.

En la comisaria

Me renuevo el carné de identidad en plena búsqueda de anonimato.
Justo en el momento en que lo más parecido a mi, es la nada.
La que nada no se ahoga.
Aunque en comisaria... cuidadito, no te metas en asuntos de pelotas que aún nadando, te ahogas. 

El alter ego de lxs humanxs

Ata a tu pitbull que se te escapa el alter ego.
Lo mismo con tu perro patada o tu chucho callejero.

Fijo

Por qué cotorra mia te has quedado muda?
Será que el mundo te arrancó las alas?

En una terraza III

La tórtola canta en una terraza...
Con un poco de destreza, en breve pasa la gorra.

Así, una de esas que hacen pupa

Las palomas picotean los restos de comida y en la acera de enfrente, la rumana pide para un bocadillo.
Creo que pronto le saldrán alas y ya no tendrá que pedir porque podrá volar de basurero en basurero.

Hay que hacer

Llueve en la calle como Lucio el anarquista llora por el que se cae del andamio

Alrededor

Puedo escribir sin más tinta que mi sangre
Sin más papel que el que represento
Sin más color que el de mis ojos.
Sin embargo, no puedo escribir si tú no estás.

El deseo a flor de piel

Ningún tatuaje tapará la cicatriz con la que naces...

La sabia

Nos disfrazamos de sabiduría sin saber que el sabio siempre va desnudo

En una terraza II

Las camareras sirven un té que ni la menta ni el verde, ayudarán a digerir tanto contrato basura.

Un día que te das cuenta

Es inútil esta ansia mía de salvarme de la hecatombe si gasto lo que cobro en sexo, drogas y rock&roll

El rojo

Hay días que pulsaría el botón de la sensatez y todo terminaría por fín.

En una terraza

Brazos musculosos hinchados de proteínas,
pieles olorosas a cremas testadas en animales,
vestidos de gala en cenas benéficas...
Despropósitos consentidos por un ser "humano" caprichoso e infantil.