lunes, 24 de febrero de 2014

Ayer

Cada cierto tiempo, una pausa entre el gris de la melancolía.
No entiendo nada.
Hay una gata en la ventana que quiere venirse a mi vida y fundirse entre mis sábanas pero es con arañazos con lo que me hace su demanda.
El corazón lo tengo lleno de clavos y... sangre por  las baldosas flotantes en el trance de la anarquía de mi sentir que es la armonía de mi vivir.

a veces pasa

Hermanxs, la paz nunca está ni ha estado en mis manos.
Cada vez, maś confusión; los tiros y las réplicas.
Es tan fácil pasar del amor al odio...
Yo también te odio.
Hemos roto los espejos de esperanza
sangrado los recuerdos y escupido humillación, nos hemos revolcado en los reproches,
¿una duchita con el rencor?
¿con la manipulación?
¿con toda la inteligencia puesta en joder?
Qué maravilla, jodemos y bien, jodemos mucho y por la cara.
NO me mires así que tres dedos te señalan.
Menos es más, y mucho, mucho... al final, nada.
Hermanxs, no sé qué más puedo hacer por nosotrxs.
De repente todo me huele a mierda y parece como si alguien quisiera arrancarme el pelo. 
He dejado de ser honesta y honrada.
La vida te desgasta.
Está claro.
Esta vez he perdido la esperanza.


viernes, 21 de febrero de 2014

Presencia Policial

Ayer miraba firmemente al cuerpo de la ley y me ponía cachonda el saber que su odio embargado detrás de mis lágrimas lo estaba desmontando por completo.
Una hora mirándolo fijamente con los ojos achinados, llorosos, con toda la pena del mundo, y de los sueños y deseos violados, concentrados en mi iris, estallando en su corazón, inúndalo de pena y hastío hacia su profesión.
Taladré su sentido común incitando inocentemente a su ternura. Hurgué en la poesía que cualquier ser humano guarda en las entrañas y lo encarcelé en su propia contradicción.
Y se hacerlo muy bien. Porque soy  al desconcierto lo que Alicia a las Maravillas.
Quería que él viera cómo el dolor de mi cuerpo es el dolor de su cuerpo, cómo en mi mirada está su mirada, cómo mi protección es su único deber y libertad.
Y cómo... con ese pasamontañas negro... jamás podría alcanzarme.

jueves, 6 de febrero de 2014

Cualquier día es bueno para enloquecer

El martes que es un día insípido.
EL viernes es demasiado bonito.
Siempre he sabido que moriré un jueves por la noche.
El sábado de madrugada fue cuando nací.
EL miércoles tiene demasiado marrón
Del domingo y del lunes, mejor ni hablo
Entonces, mañana ¿qué es?





miércoles, 5 de febrero de 2014

Caminando

EL viejo perdido que se para en la esquina de Gran Vía.
La superwoman cargada de bolsas y chiquillos en medio del tráfico de Urkijo.
La otra con el vasito de coca-cola pidiendo en la puerta de la iglesia de San Nicolás.
El enfermo mental con su camisa de fuerza y su cobarta anudada al cuello camino Jardines de Albia.
La enferma mental con sus tacones de vértigo y su cara de escayola en la puerta del Consorcio.
La que tirada en los soportales del mercado de la Ribera, toca la flauta.
La cola de gusano a la puerta del albergue de San Antón.
El olor de la droga y de pantalones cagados de la esquina San Francisco con Bailén.
Los faros de la autoridad  y las sirenas estruendosas de Autonomía.
Cámaras en Buenos Aires, aguas mortales en Zorrozaurre y paseos por el Casco Viejo.
Esta es la ciudad.

Verónica Mas: Presente

Al final descubres que eres lo que puedes y no lo que quieres.
Lo que quieres es futuro y éste no está solo en tu mano.



martes, 4 de febrero de 2014

SOmos una caja de bombas

Energía y átomos volando desfasados con hormonas y oxitocina y feromonas y todo Cristo y VIrgen patas arriba esperando que alguna vez decidamos dar el paso y juntar nuestros cuerpos no para insultarnos sino para fundirnos.
Vaya mierda, otra vez. Esto no se va ni con espátula y agua fuerte. 

Le P

Me dejaste heridas donde solo mi padre puso las manos.
Acallaste mi voz y ahora, ni siquiera un susurro.
Afuera el viento golpea fuerte y adentro, alguien pisotea sentimientos a diestro y siniestro.
Olvidaste darme las gracias.
Que decir del beso...
Hace demasiado viento, las letras vuelan, se me escapan, creo que van hacia la otra orilla. Quizá tu guardes mejor recuerdo de ellas. Son casi todas tuyas. De ti y para ti. De mi para ti.
Espero que esta sangría termine pronto.




Me duele la cabeza

Una se viola a si misma, cuando convencida que no lo tiene que hacer, va, y lo hace.
Y no hay nada peor que violarse a si misma.
Palabras muy duras, corazón de hojalata, ojalá pudiera despegarme de mi piel y con los jirones de distopías presentes, estrangular mi ilusión.
Hoy me duele estar viva.
Guardo los secretos de raíces profundas pero las arterias están colapsadas, la mente gira sin rumbo y sin sentido adonde el regreso no existe.
Esa mochila sucia siempre a la espalda, cargada de historias de urbanitas y gente sin amo ni vida.
Ama que amando se convierte el corazón en agua.
En lágrimas, en torrentes y ríos secos, arroyos sin desembocadura, tierra sin arado, tejado sin gata, luna sin amante, planta sin flor ni lluvia.
Llévame a la linea del horizonte y dame de comer nubes,
el festín de lo terrenal se me ha atragantado.
Sólo escucho el correr de los sueños en riadas de tiempo, espacio y miedo.
EL miedo que ciega los cuerpos y oculta la verdad.
Árboles arrastrados por el deseo de control y pájaros cantando a coro el final de la farsa. 
Historias que de poco sirven sin coraje ni amor.
Contradicción.
Ser el verdugo de una misma.






lunes, 3 de febrero de 2014

Hermano

Ordenar los sentimientos...
Están todos muy despeinados.
Mira que yo intento cepillarme, pero hay mucho viento y la veleta solo la tengo orientá los días de sol.
Perdóname si eso te sirve, pero decir... que no me arrepiento de nada
Soy agua y entre dedos me deslizo.
Son los ojos acuosos de la vida, ya sabes,me llevan a todos los sitios, donde solo tocas fin, a la desembocadura del mar.
No hay maldad, hay destino y lecciones.
Maestros y maestras, círculos de poder y generación.
Y tú y yo seguimos siendo hermanos, en la distante cercanía de lxs que se saben mártires, con el sumo cuidado de que nuestras palabras pesan en el universo como cimientos de dignidad y amor y que tú y yo, sabemos que nuestras miradas, arden, que nuestras bocas, muerden, y nuestras gargantas, rugen, y arrasan si deciden aliarse plenamente, y que en este momento, ni quieren ni pueden.
Siempre te amaré.

Entiende que en cualquier momento puedo desaparecer

Vale, entiendo dónde me quieres llevar.
Entiendo dónde te tengo que llevar.
Entiendo que tenemos que ir juntos.
Entiendo que tienes las tareas que me corresponden.
Pero entiende, que me de un miedo horrible.
Que el pasado no se borra
Que mucha intensidad, mucho tiempo.
Y ahora, te presentas diciéndome todo lo que quería escuchar, ofreciéndome todo lo que tienes, colmándome de cariño, de verdad, de vulnerabilidad y deseo.
Y es muy extraño porque yo ahora tengo el corazón lleno de brasas y cenizas, y los roces se convierten en llamas, y tengo miedo porque no quiero quemar el bosque, ni las plantas que en tu casa te hacen tan grande y especial.
Sé que me proteges y que yo te protejo, que lo que aprendemos juntxs, es lo que tenemos tú y yo, y ya no quiero hablar de peros ni de colaterales, la china esta me encanta.



La vida pirata

A veces el vendaval arrasa y lo que es del mar, el mar salvaje lo recupera.
La mar es una bestia que insaciable, controla el milagro cuando lo único que quedan son cenizas.
Su salada esencia escuece en las heridas y cicatriza lo que una vez fue carne viva.
De tripas corazón y de corazón tripas, otra vez... de tripas corazón en la resaca de espuma y speed.
Comprender nos salvará del naufragio.
Había olas de trece metros y tres personas que no superaban los 100 palmos del suelo. ¿Que más podían hacer?
Eran círculos de espirales deseosos de fuego, viento y tierra. La lluvia caía incesante, y sus ojos, las únicas estrellas entre la confusión. Se dieron la mano, apretaron sus sentimientos y volaron sin mirar atrás.
Hoy no sé que habrá sido de ellxs.
Quizá el próximo golpe de viento sur, traiga noticias de tan osados piratas.