lunes, 13 de enero de 2014

Rojo que te amo rojo

Me regaló tantas canciones que me hice adicta.
Pinto mi vida y ahora, con disolvente en mano, pretende desteñirme el sentir.
Tengo chorrones convertidos en cicatrices de por vida.
Me enciendo otro canuto para ver si se me olvida y se me cae la puta baba.
Un chorro rojo, otra vez desde la Luna en Marte con Urano vigilante y Cáncer a la espera del descuido, entre los deseos que tú y yo callamos por no reventar.
No bailas porque la música sólo está en el nosotrxs sostenidos.
Pero dime ¿Dónde está sol?
El mi puede emborronarlo todo, no tenemos ni más tinta ni más pasta para continuar la fiesta.
La escapatoria huye del aguarrás, nuestras ganas de arte manchando paredes e intoxicando corazones con bellaza de otros mundos, sólo nuestros.
Pin-pan-pun.
La gracia del contagio en la potencia de nuestro ser. Arrastrando al del tambor.
¿Crees que habrá melodía que soporte tanto marrón?
 Acércate pronto, que con tanta lluvia estoy perdiendo demasiado color.
Rojo. Siempre rojo. Como la sangre.
Hemorragia.





No hay comentarios:

Publicar un comentario