lunes, 27 de enero de 2014

Requiem for a dream

Clint Mansell hace la entrada en mi casa por la puerta grande.
Lo hace a violines crecientes, con escalofríos de alma y saberes de otras eras.
Pasito a pasito se encamina hacia la batalla.
El violín marca el ritmo, y será sólo rompiendo las cuerdas, sus propias cuerdas, como conocerá la victoria.
Dentro suya, la voz del espíritu que siente los límites, y que hundido en su ingrata experiencia, la hace grata.
Los pasitos ya son pasos firmes y resuenan por toda la escalera.
Está ascendiendo, las cuerdas a lo largo de los escalones, el desapego de todo lo conocido. La extracción de la máscara, de todas las máscaras de madera y hierro que lo protegían.
El efrentamiento al yo en el umbral de mi habitación
La muerte del ego delante del espejo
La batalla final del Requiem por un Sueño.
El Sueño. Nuestro sueño.


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