martes, 14 de enero de 2014

Alimentarse es un gusto

Que me guste algo con pasión, no es sencillo.
Ahora cuando me gusta, soy vehemente hasta el suicidio.
Me encanta el nacer y morir de las ideas estas locas que no me dejan más que volar por un insconciente del que muchxs no se fían, porque es arriesgado y jamás contará con un seguro de responsabilidad civil.
Me paso el seguro por donde me pongo el mango de la ducha.
Dineros y dineros, yo no entiendo de dineros solo de secretos.
Las facturas solo las quiero al aire libre para limpiarme el culo.
Ningún ticket comprará mi corazón. Yo no recibí nada constante y sonante.
Lo que percibo, ni se ve, ni se escucha, ni se toca; no atiende a los cinco sentidos vulgares y comunes. Está en la sexta planta de mi cuerpo y sólo habla la lengua del instinto.
Déjame si no quieres acompañarme en este viaje a mundos sin fronteras.
No puedo cargar con los deseos frustrados de nadie.
Sólo cargaré enfermxs que buscan sanar.
Personas que quieren gritar, que no se acobardan y reniegan de si mismas. Que fuertes y sinceras, me hacen pedir perdón y perdonarme desde el alma.
Eso si que me gusta con pasión.
Ya está bien. Que asko, siempre igual.
Tendré que comer algún día porque de fantasías no se vive.




No hay comentarios:

Publicar un comentario