miércoles, 29 de enero de 2014

Del miedo a la insensatez

Vamos a echarle un poco de comedia a toda esta tragedia que de penas no se come.
Desabrocho el botón de la amerciana caliente y descubro los pechos de mi insensatez y honestidad, porque para ser honesta en este mundo, tienes que ser insensata.
Y de eso, tengo de sobra.
He aprendido que para bajarme las bragas, primero me bajo el corazón, y después, camino, no con una persona, sino con todas las que me interesan.
Tengo las bragas y el corazón muy grandes, y las personas que quieran poseerme, que sepan que de los fantasmas no me asusto, ni de las rebajas de sentimientos ni de los fuera de temporada.
Que soy una flor marchita que huele y olfatea a sus iguales y no se achanta ante las tempestades.
Que se los come a besos y a dentalladas, que de vampiros, la sangre me sobra, que por eso nací de hemorragia, y con ella continuo.
Me nutro de ti, de mi, y del destino, y no me asusto ni de nada ni de nadie.

lunes, 27 de enero de 2014

En esta jaula de grillos.

Ardúa tarea la tuya
Quédate callada e inmóvil.
Esta vez tienes que controlar el deseo.
La oportunidad te lo pone en bandeja.
Aguarda.
Espera a tenerlo claro.
Solo esta vez, necesitas beber agua limpia.
No tienes los riñones para fiestas.
Además en tu corazón hay un soplido y tu vagina sangra al ritmo de la Ría.
No puedes lanzarte al vacío porque esta vez no hay mañana que te rescate.
Tienes que estar de frente y proteger tu hígado y tus fosas nasales.
Dieta de limpieza para hacer lo que tienes que hacer:

SOBREVIVIR A LA PULSIÓN DE MUERTE


Requiem for a dream

Clint Mansell hace la entrada en mi casa por la puerta grande.
Lo hace a violines crecientes, con escalofríos de alma y saberes de otras eras.
Pasito a pasito se encamina hacia la batalla.
El violín marca el ritmo, y será sólo rompiendo las cuerdas, sus propias cuerdas, como conocerá la victoria.
Dentro suya, la voz del espíritu que siente los límites, y que hundido en su ingrata experiencia, la hace grata.
Los pasitos ya son pasos firmes y resuenan por toda la escalera.
Está ascendiendo, las cuerdas a lo largo de los escalones, el desapego de todo lo conocido. La extracción de la máscara, de todas las máscaras de madera y hierro que lo protegían.
El efrentamiento al yo en el umbral de mi habitación
La muerte del ego delante del espejo
La batalla final del Requiem por un Sueño.
El Sueño. Nuestro sueño.


Artaud

El cansancio del organizar hasta el pedo que nos vamos a tirar.
El contagio y la fobia como la peste.
Artaud renace.
Ahora más que nunca, Artaud.

domingo, 26 de enero de 2014

Agotamiento

Y sueñas con no soñar.
Dicen que te has vuelto nihilista
Que tomas pastillas rosas y guiski solo.
Que la vida te pesa toneladas
Que en acero se han convertido tus lágirmas, y tú cuerpo de niña, se ha cerrado a la flor de loto.
Dicen que de deseos complicados te formas, de fiestas sin final y besos a traición.
Que enamoras en la derrota y miras condescendiente.
Que tu voz se oye solo entre las ruinas.
He escuchado que te esfumas y vuelves en vendabal, que cientos de soles no son suficientes para quemar tu fe, ni miles de lunas llenas para cansarte de aullar.
He visto tus colmillos de loba rabiosa y olido el perfume avinagrado de tu decepción.
He tenido entre mis dedos las raíces de tu sufrimiento
He masticado el polvo de tu orgullo
Y perdido cada átamo de locura intentando hacer que te quedarás conmigo.
Y ahora, estoy agotada.

jueves, 23 de enero de 2014

Adentro

Investigas en tus vísceras.
La reencarnación
No es el momento.
Carga inconsciente
Repercusiones
Tapar
Como si fuera una carnicería
Tirarte por las escaleras para perderlo.
Malformación.
Obligación
Decisión
Confianza.
Cuestionamiento propio
Sufrimiento
No es el momento por qué
Romper el proceso natural de embarazo.
¿Cuántos, cómo, por qué?
¿Merece la pena?
Desinformación sistemática
Cargas culturales.
Tabú.
Educar bien.
Tienen que estar frescos.
Lo ven como si fuera una carnicería.
¿Yo?


miércoles, 22 de enero de 2014

Ondo Loin

Me despierto aullando
Revolcada entre las sábanas
Oliendo a sueños reveladores
Y tú estás ahí, en la esquina
Estás como esperando que pronuncie las palabras que abrirán para siempre tu corazón.
Y silencio.
Espeso silencio.
Todavía sudo. 
No voy a abrir la boca.
Me deslizo por el cuarto.
Miras con esa fijación chinada y dolida.
Hay mucha tristeza en tu mirada.
Aunque te miro, ya no te veo.
Tampoco te hablo.
No te escucho.
Sueños reveladores me han insesibilizado.
Tu campo no es mi campo.
Las flores marchitas las cargo a la espalda, pero lejos de ti
Las botas... abro la puerta, los pasos, tac, tac, tac, tococotoc... sigues ahí, en la esquina, pero el milagro se agotó.
Esta vez no me doy la vuelta atrás.
Voy, escaleras abajo, flores marchitas acuestas, bicicleta en mano, abro la puerta, y tiro millas, en busca de otros mares, de otros ojos, de otras bocas que me den lo que tú nunca supiste darme.



domingo, 19 de enero de 2014

Entre plantas de bellísimos colores.

Otra vez la he encontrado.
Es muy sutil, sólo si decides subirte a las alturas: el fruto eterno.
Sólo cuando me aventuro a mirar firmente al firmamento, cuando entro en la casa de las estrellas, que es mi casa, la esencia de lo que soy y de lo que el mundo es, se muestra sin miedo, ni cansancio ni frío, y plena y abierta y a sabiendas que el resplendor es la humildad que brilla en mi, encuentro mi vida en este caótico mundo ayudando a quién quiera.
Y lo decidí.
Algunxs hablan de luz.
Un punto blanco en la oscuridad.
Danzas entre demonios y ángeles.
Besos y golpes, caminos inciertos y lejanos.
Puentes ciertos y cercanos.
Yo hablo de flores de bellísimos colores que se abren carnosas y plantas que me enredan dónde sólo lxs guerrerxs de la luz podemos habitar.
Hablo de mandar la fuerza y el estar mucho más allá de cualquier frontera mental, saber que eres pura y esencial, y que sólo el espíritu es el zumo con el que alimentar.  A ti y a lo que te rodea.
Regar las plantas y colorear las paredes. Abrazar respirando a la vez, agradecer a todo y todxs lxs que pasaron por tu vida y te enseñaron y te formaron tal y como eres hoy.
Porque nuestra esencia es limpia y sincera, porque detrás del cinismo está el más bello amor pero para ello, bilis negra habrás de vomitar. Mierda apestosa, cagar. O todo a la vez.
Cada camino es una oscuridad.
Al final: el amanecer, que hoy me comentaban que es precioso en Olabeaga.

Otra vez la vida al lado de la Ría.



viernes, 17 de enero de 2014

Elena

Eres de las que sabe que la vida tiene un precio que sólo lxs valientes pueden pagar.
Lo veo en tus ojos llameantes, tu voz quebrada y ganas de respirar.
Noto en ti los límites de la estúpida sociedad.
Las heridas incurables en tu vestir de luto.
Las canas de pensar en las utopías.
Sé fuerte, y concentra, ha llegado el momento de concentrar.
Hacia dentro y para ti.
Sólo así habrá para ellxs.
Todavía hay muchas cosas que hacer, no te rindas.

Lo que buenamente puedo

Dicen que entro por la puerta y llega el caos.
Que tengo un muro que nadie se puede saltar.
Que no hay forma de ver lo que tengo entre los pulmones y el estómago
Que bebo demasiado, que destruyo lo que toco.
Que es incontrolable, desequilibrador, que asusta.
Dicen que mi inconsciencia afecta al bienestar general.
Que no se puede ir y venir con pasos de fantasma.
Que soy exageradamente emocional y reservada.
Que revuelvo la paz y el sosiego convirtiendo el cielo en infierno.
Que chupo las heridas hasta saciar ansias de oscuridad y melancolía.
Que arrastro tras de mi las buenas intenciones y las convierto en tensiones.
Que no dejo comer ni ser comido.
Que siempre bailo con las sombras y que la luz del sol se apaga con toda la tristeza que arrastro.
Lo que yo digo, es que soy lo que buenamente puedo.


martes, 14 de enero de 2014

Alimentarse es un gusto

Que me guste algo con pasión, no es sencillo.
Ahora cuando me gusta, soy vehemente hasta el suicidio.
Me encanta el nacer y morir de las ideas estas locas que no me dejan más que volar por un insconciente del que muchxs no se fían, porque es arriesgado y jamás contará con un seguro de responsabilidad civil.
Me paso el seguro por donde me pongo el mango de la ducha.
Dineros y dineros, yo no entiendo de dineros solo de secretos.
Las facturas solo las quiero al aire libre para limpiarme el culo.
Ningún ticket comprará mi corazón. Yo no recibí nada constante y sonante.
Lo que percibo, ni se ve, ni se escucha, ni se toca; no atiende a los cinco sentidos vulgares y comunes. Está en la sexta planta de mi cuerpo y sólo habla la lengua del instinto.
Déjame si no quieres acompañarme en este viaje a mundos sin fronteras.
No puedo cargar con los deseos frustrados de nadie.
Sólo cargaré enfermxs que buscan sanar.
Personas que quieren gritar, que no se acobardan y reniegan de si mismas. Que fuertes y sinceras, me hacen pedir perdón y perdonarme desde el alma.
Eso si que me gusta con pasión.
Ya está bien. Que asko, siempre igual.
Tendré que comer algún día porque de fantasías no se vive.




Lxs hijxs del Consumismo

A veces tengo tantas ganas de desaparecer entre las nubes que desaparezco de todxs y de todo y planeo mi muerte en solitario.
He puesto mi cama enfrente del balcón para que el reflejo de las aguas y las nubes glotonas me arrastren hasta el fondo del mar.
Que me hablas de compromiso si mañana estaré muerta.
Dejaré la mesa igual, quizá un tsunami la destruya para siempre y sus restos de madera y letras arañadas a fuego, y otra vez, sangre, se conviertan en la balsa que me acerquen al cielo.  Me da absolutamente igual.
Todo me da absolutamente igual.
Si cae una bomba debajo de mi balcón. Bienvenida sea.
Lxs hijxs del consumismo somos así. Huecos y egoístas.
Que tampoco me hables de dedales cuando hace tiempo que mutilaste mis manos.
Ahora lxs niñxs de papel mojado juegan a la pelota con mis orejas.
Es lo que he conseguido.
¿Contenta?
Me da absolutamente igual.

-Que el mechero no tiene llama prima, sólo chispas-
-Ni chispas primo, que hasta las piedras nos hemos cargado-

Me da absolutamente igual.
La muerte se llama vida y los zombis personas.
Qué más da.






lunes, 13 de enero de 2014

A machetazos

No nos entendemos primo.
Necesitamos guardar cama.
Hasta ahora ni tú ni yo hemos sido capaces de dar con la tecla.
Y nos hemos cargado el piano.

Ley de vida II

Como dice Extremoduro, somos microbios venidos a más

Ley de vida

Ponte del revés si quieres que vea bien, hasta que en mi barbilla no esté tu nariz, los cáctus trepararán sobre el jazmín.

Rojo que te amo rojo

Me regaló tantas canciones que me hice adicta.
Pinto mi vida y ahora, con disolvente en mano, pretende desteñirme el sentir.
Tengo chorrones convertidos en cicatrices de por vida.
Me enciendo otro canuto para ver si se me olvida y se me cae la puta baba.
Un chorro rojo, otra vez desde la Luna en Marte con Urano vigilante y Cáncer a la espera del descuido, entre los deseos que tú y yo callamos por no reventar.
No bailas porque la música sólo está en el nosotrxs sostenidos.
Pero dime ¿Dónde está sol?
El mi puede emborronarlo todo, no tenemos ni más tinta ni más pasta para continuar la fiesta.
La escapatoria huye del aguarrás, nuestras ganas de arte manchando paredes e intoxicando corazones con bellaza de otros mundos, sólo nuestros.
Pin-pan-pun.
La gracia del contagio en la potencia de nuestro ser. Arrastrando al del tambor.
¿Crees que habrá melodía que soporte tanto marrón?
 Acércate pronto, que con tanta lluvia estoy perdiendo demasiado color.
Rojo. Siempre rojo. Como la sangre.
Hemorragia.





Persecuciones innatas

Quisiste borrar la poesía pero eres su amante.

La Venus no se deja engañar.
Ella no hace por compromiso sino por devoción
Los rituales de fe, sangre y verdad constituyen su ser.

Eres el Perdido Adonis sin patria por el camino de la utopia.
¿Hay algo más poético?

La Venus conoce las miradas, las tiene archivadas a la altura de su liguero, no la podrás volver a engañar.
Ahora surca los vientos del sur, enmarañada de ideas y al son del repicar de las campanas.

Algún día de estos no habrá otra salida.
Adonis lo sabe. La Venus espera. La paciencia y el sigilo.

Son perros rajados por el destino de Dioses sin patria ni bandera, la batalla del caballo de Troya que ardió hace tiempo.

¿Por qué las ruinas nunca dejarán de ser ruinas?
 Lo que pudo ser y nunca fue.
 La melancolía del pasado. La honestidad en el presente.

Adonis vuelve a casa que Venus se ha ido a la luna y esta vez, no sabe si volverá.

La incertidumbre del futuro os persigue.

sábado, 11 de enero de 2014

Destino

Prometo ir a recoger los rabanitos.
Es promesa de honor y Karma.
Porque en mis venas y en mi coño, corre la sangre de una guerra pasada todavía no claudicada ni satisfecha.
Veo en las manos moradas de mendigos arrodillados en mitad de la calle, los años de lepra e inquisición.
Compruebo en mi piel que la vida no ha cambiado, y me digo ¿Hasta cuando la utopía señorita Más?
Hasta que haya rábanos que recoger.
Mientras que haya una sola gota de agua corriendo por un arroyo seco, la señorita Mas estará allí, puede que de pasada y pasada, con sus pintas de ravera salida de contexto y la sangre en sus bragas, o sin bragas, pero presente e inocente. Dispuesta a reir y a besar, a llorar, cuando las penas sean grandes y las alegrías sinceras, y a escribir todo, todita su existencia.

viernes, 10 de enero de 2014

Ágora

La ciudad tiene las entrañas podridas, sin embargo hay seres que junto a las cucarachas y ratas, sobreviven en sus vísceras. Contaminación, violencia, droga, corrupción y desencanto industrial mezclados con bailarinas de otras dimensiones y terapeutas enviados directamente de las Pleyades.
Siempre la tan maravillosa ciudad, repleta y compuesta de productos de todas las marcas y colores.  Con sus vertederos y gabiotas, su Ría de fango y aceite, su acero arañando las montañas y sus antenas en los parques. Con sus policías de paisano y sus políticos de chaqueta. Con sus jueces ajenos por completo, y por sentimiento, del resto del mundo.
Bienvenidxs al desarrollo, al progreso, a la evolución, a la polución de tus pulmones, al inmsonio de los pájaros y al canto, como dice una canción, de sirenas drogadas.
La espléndida ciudad que se abre de piernas ante el mejor postor permitiendo la penetración de estructuras falocéntricas y osadas, que achican la naturaleza y agrandan los barrotes de la cárcel sofisticada que es ésta, nuestra maravillosa ciudad.
Ciudad de ciclogénesis explosiva y fútbol, activa y destructiva por naturaleza y devoción, por presión. Olla de grillos y gritos, calles de humo y tralla,  pintada y censurada, repintada y vuelta a censurar. Castigada y violenta, sedienta e impotente, voraz, independiente, con vida y movimiento tan propio como suicida.
La ciudad que marca mis arrugas y llena mis textos. La ciudad que quieren silenciar pero no pueden.
La ciudad que mañana saldrá a la calle. 


La urbe

La contaminación se vende como modernidad.
Los ancianos caminan solos horas enteras
Los niños no juegan en las esquinas
Los perros van con cadena y collar.
Mañana habrá disparos en la cidudad ocre.
No te tapes la cabeza primo, son demasiados años de oscuridad.



miércoles, 8 de enero de 2014

Dar luz

Lavando la confianza, la vida, que muchos trapos sucios se guardan y se pudren, y la sangre podrida huele muy mal.
El silencio de la autocrítica en sus inmensas paredes.
Vidrieras de hipócritas elitistas.
Saquen los trapos sucios que la falsedad apesta.
Ahora sólo los que tengan pasta, para ellos seguro y higiénico, para los demás, búscate la vida, que el mercado y los trapicheos de todos colores crecen como setas en Euskadi.
¿A cuanto está? Las chiquillas otra vez, ligeras y culpables.
Los errores y la ignorancia se pagan caro, y/o tienes pasta, o búscate la vida bonita que con un poco de suerte ni te traumatizas ni te desangras en una clínica de mala muerte.
Estos trapos huelen muy mal.
A mi me gustan los que limpios y aireados en la confianza, el respeto, el conocimiento, la reflexión y la autocrítica, se mueven libres y en armonía en un tendedero de personas responsables, que son conscientes del mundo que habitan y necesitan, y que por supuesto, no son ustedes.
Estoy muy cansada, que callos y más callos, mucha sangre ha sido derramada, más sangre quieren derramar, y yo, y estas pobres infelices, limpia que te limpia, y la sangre de las baldosas les aseguro que no se va. Tampoco de sus manos, vaya que si no se va, se pudre, y les aseguro, que huele mal, muy mal, y que llegará un día, que se les pudra el corazón.



De regla en regla, por romper la norma.

Rojo desde mis muslos a mis tobillos.
Un chorro, rápido y vigoroso, voy a ducharme.
Otra vez.

Al filo de la navaja

Bueno, de aire se llevan las bicis allá donde un león y una leona se miran reflejados en orillas de la Ría.
No hay nada más frustrante que el lenguaje del orgullo.
Nada que haga más mísero e infeliz al ser humano.
¿O no?
El orgullo les ata las patas.
Una pregunta de eternidad: ¿Hasta el final?
Una afirmación de sangre: Chupa la muñeca que me he cortado las venas.
Sella el pacto y la saliva escuce, una tirita y un poco de crema de Marihuana, ya está la niña curada.
Pero la niña tiene una herida mucho más profunda.
Todos los meses sangra con dos lunas: la vacía y la llena, la niña sube y baja y las venas de su vientre, se abren y se cierran, y sus tetas se hinchan y se deshinchan, y la niña, a la luz de la luna, sabe.
Ese pacto ¿Es hasta la muerte?
Caminamos cerca, cuidar y... ¡cuidado!
León!



lunes, 6 de enero de 2014

La niña y el mono

Debajo de mi casa han colocado una niña mulata y un mono gris y negro.
Venga, tira millas, y bonita monita, aguanta estoicamente todos los días la presencia de estos dos.
La niña y el mono.
Lo siento pero necesito librarme de ti.
Los voy a despegar de sus sitios.
Voy a pensar algo para poner en sus lugares.
Es cuestión de supervivencia. Entiéndeme.
No puedo ver todos los días el mono y la niña
Soy una tia de acción no de complación.
Y estos me hacen mirar mucho, actuar poco.
No puedo quedarme quieta esperando a que todas las estrellas fugaces pasen ante mis ojos sin agarrar alguna.
El mono y la niña no me dejan.
Quizá sólo me cargue a la niña.
Matándola aparecerá la estrella que desea la libertad como único cielo. 
En esas estamos.
Y el mono...
Quizá también me lo cargue.

Se acabó

Barcos de vapor, aviones de papel, autobuses con destino a cualquier parte menos a mi cabeza.
Dicen que tiene que ser corto para que se entienda, sólo puedo algargar, las penas, los tragos, las noches, las recetas sin salud y las frases.
Estaría debajo del agua hasta limpiarme entera y renacer.
Otra vez, suspiros en el vertedero.




sábado, 4 de enero de 2014

Identidad

En la tierra del barro recupero la vida nocturna.
Me salen las alas de murciélaga y se ponen las púpilas como dos pelotas de tenis.
Los ojos me brillan como a los gatos y camino por las aceras como perra sin cadena.
Conozco cada rincón de este pueblo, lo tengo husmeado de cabo a rabo
Y fíjate que hoy... le encuentro un nuevo olor.

Soplando sueños sobre la muñeca

Se lo que tengo entre las manos porque sé lo que me ruge en el estómago.
Sé lo que deseo, quiero y amo.
Sé que está al alcanzce de mis sueños
Técnicas ancestrales de superviviencia recorriendo mi ADN palmo a palmo, como mi madre enconje día a tras día.
Retales de infancia cosiendo vestidos nuevos que experiencias viejas y salvajes, tejieron para mi el uno del nueve del ochenta y cuatro después de una hemorragia.
En víspera de reinas y reyes de otro año más, me cubro con enredaderas de personas conocidas, acariciadas, que a pesar de todo el polvo arrastrado, de todas las aguas salidas de cauce, vuelven a mi sedientas de amor.
Tengo unas ganas enormes de luchar. Por ellxs, por ti y por mi.
Porque podemos hacer lo que deseemos, sóplame la espalda y verás.

jueves, 2 de enero de 2014

La tele

En la tele, la peña se reviste de un glamour siniestro
Las sonrisas y las caras cuadradas, artificiales como una barra del Eroski al tercer día de vida.
Maquillajes saturados, vestidos apretados, mesas relucientes y gafas de pasta.
El luxe de lo cutre, sin una mísera pizca de elegancia y sensatez.
Perros que valen más que personas, familias y aptitudes y actitudes xenófobas, infantiles, despóticas, ridículas.
El desconchado mundo chapado en oro, diamantes del chino y baratijas de principios.
Collage de hipocresía y vulgaridad, la televisión del siglo XXI no da pena sino asco, eso si, sociológicamente es de lo más inspirador.

¿Dónde está ese mar?

Me esconderé donde los tentáculos del amor no me ahoguen.
Buscaré bancos de peces, me uniré a su viaje entre mares y nadaré, otra vez, contracorriente.
Beberé a sorbos todas las angustias saladas que lo complicado de mi carácter marca a hierro y espada en los corazones de otrxs y me dirigiré mar adentro, a las profundidades de un sentimiento intenso, el que sólo consigo escribiendo, preparándome para ello, es decir, mirando detrás de las pieles, encontrando la esencia de las personas en otra vez, cualquier sitio.
Ahora conozco la naturaleza del ser humano.
Sé que el pecado es parte fundamental del santo
Que las virgenes visten guantes de goma
y lxs protectores, no pierden un segundo en dudar.
Ahora, cuando en mi pecho las penas se cuentan por mocos marrones
y el estómago se estira pidiendo caricias, mi mente, siempre convulsa, esquiva, atenta, preparada para morir en cualquier segundo, marca orden. Todos en fila que ahora es ella quién tiene tatuado el deseo en su muñeca, que en su espalda está lo que no controla, lo que la hace bella, pero en su muñeca está lo que necesita para sobrevivir, esa pequeñita flor de espinas que con forma de vena, agarra a su esencia, la transforma en arte y dolor, siempre dolor, porque hay personas que pueden escribir de la alegría pero lxs poetas no entendemos la vida sin melancolía.
Me atrevo a declarame poetisa, y no sé cómo sucedió ni si esta enfermedad es crónika y degenerativa. No sé si alguna vez se me pasará, si es un don o una desgracia,pero si sé que no puedo hacer otra cosa.
Veo la poesía, la siento en mis lágrimas, que últimamente derramo sin cesar, como una niña por su deseo, como una vieja que sabe que está llegando al final y finalmente, sonrío de medio lado y pataleo, precisa, enérgicamente, flamenca en la intensidad.
Intensidad, locura, melancolía.
Eso es.
Decidme peces dónde saciar esta infinita sed que otra vez, me llena el corazón de sal.
Quizá alguien tenga la cura a "esta rara enfermedad de los poetas que les lleva sin remedio a convertir la vida en letra" gracias Sharif.




Hermanas

Está en nosotras,
la sangre quiere volver a la tierra y el fuego arrasar la mala hierba
Tierra y fuego, viento y agua en las venas y arterias del cuerpo que nos guia.
Ya no tengo miedo hermana.
África está en nosotras, es la voz que marca los pasos de baile de esta danza que es nuestra vida. Que me encoje el estómago y me llena el pecho de mocos marrones.
Te veo en las faldas con volantes de tierras montañosas moviendo las caderas y meciendo los aires de este mundo que es mucho más grande y más pequeño que nosotras.
Estamos consiguiéndolo, sé que este es el camino
lo siento en los aires que respiramos
en el agua que nos empapa,
en el fuego que extiende su esperanza entre los rastrojos secos.

¡Que el fuego arrase el dolor y el agua se lleve las cenizas de tiempos pasados y cobardes!
LLega el viento de lxs valientes.

Prima. Hermana, Madre, ayúdame con tu mirada, que en tus ojos y en tu cuerpo yo veo la pasión y el amor. Y tus palabras que vienen de universos lejanos transportando la sabiduría de nuestros ancestros, sacian mi rabia e impotencia
Porque en otra vida tú y yo fuimos la misma alma y sangre.

Ya no me asusta desangrarme en la era de Marte y Urano, porque si para la guerra yo cuento a mi lado con guerreras como tú, me lanzo al abismo de la confianza ciega.