martes, 26 de noviembre de 2013

EL DESPERTAR DE LOS INVISIBLES.

Despierta a la pesadilla
La alarma ha sonado.
Hay trabajo que hacer.
Remanga tu ilusión, cálzate las street warrios, pon en hora todas las pérdidas de tu vida y atraviesa el puente de la Ribera.
Coloca todos tus anelos (que palabra más bonita) en una caja de fruta madura,
píntate los labios, madame, que la función ha comenzado en San Francisco y tú, tienes papel de anfitriona.
Ve a la plaza, siéntate dónde las personas sólo saben soñar, cúbrete con la sinceridad de las bocas picadas, allí donde los perros no son de raza y los soportales ocultan la supervivencia. Múestrate tal y como eres, sin aspiraciones a perlas falsas, con el corazón por bandera, y tus labios, y tus ojos, como únicas fronteras.
Besa el anillo de la matriarca que toca las palmas, explora el huerto de esperanza, juega a las damas que se saben elegantes y danza por las buhardillas con goteras sin más vestido que la humildad de la que seas capaz.
El sueño es ya una realidad, lxs diferentes por su pobreza, por su loca cabeza, por su áspera tristeza, quieren importar, y tú, para lo único que estás aquí, es para hacerlo comunicar.

DESPERTAR: Porque los sueños no se conviertan en pesadillas




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