domingo, 29 de septiembre de 2013

Anoche

Lo que aprendí ayer: no hay poeta sin bota de vino,
ni sentido común, sin sentir.

Follar

¿Sabes? Te follaría hasta perderlo todo.
Hasta perderme, perdernos, perderte.
Te follaría haciéndote el amor


sábado, 28 de septiembre de 2013

Loca

Decir las cosas sin formalismos: loca
Bailar cuando nadie baila: loca
Creer en los imposibles: loca
Descalzarse en el asfalto: loca
Ir sin sujetador: loca
Expresar tu pasión: loca
Llenar las paredes de poesía: loca
Escribir sin medias tintas: loca
Estar en un garito a las diez de la mañana: loca
Querer a las personas sin distintción sexual: loca
Alucinar con lo alucinante: loca
Inventar fantasías: loca
Pintar sólo una rueda de tu bici: loca
Irse sólo cuando todo ha rebentado: loca
Vivir el noise con plena armonía: loca
Mirar una hora las estrellas: loca
Caminar sin saber a dónde: loca
Trabajar sólo cuando apetece: loca
Sentarse en el suelo: loca
Bañarse en una fuente: loca
Comer en una peluquería: loca
Vivir en un barrio marginal: loca
Beber chupitos a las siete de la tarde: loca
Sentir la vida: loca.
Llegadas aquí, quiero estar loca.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Hasta el final

Mejor si las suelas no tienen pegamento y las bocas callan los deseos.
Nadie sabe nada.
Debajo de la camiseta, una cicatriz abre el pecho separando el mar de los dolores del océano de una pasión perdida.
Pero nadie sabe nada.
En la ciudad, los sueños se convierten en pesadillas
Otra vez mi pecho, preso de ego, de soledad, de ilusiones tan alejadas, tan alejadas, que no hay camino que pueda encauzarlas
o
asesinarlas de una vez por todas.
El agujero cada vez se hace más grande, arrugas más profundas, las ganas de abandonar el amor, el one love... insoportables.
Quiero beberme la sangre de cada una de las gotas de tiempo que te pienso y dejar de inventar, que me desangro, que soy RH negativo de por vida, que para ser poeta, primero tienes que ser suicida y llegados a este punto, ni transfusión
Estoy harta de mi propia estupidez, de la estupidez general
Ya no valen más lágrimas que alcanzan al corazón y se oxida,
Ha sido suficiente servir mis entrañas en bandeja
Arrancarme los ojos, la dignidad, la verguenza, el orgullo, el perdón y pedalear con la lluvia y la tormenta en busca de algo que sólo existe en mi imaginación.
Ya está bien del yo y del tú.
Estoy tan cansada de todo, que no me queda otra que dejarme llevar por la locura enfermiza y acabar de una vez por todas.
Y eso que ya está acabado.
Son las fantasías
O quiza la puta energía
Quiero asesinar a mis fantasías.
Porque estoy enferma de amor y vida, porque siempre el amor doloroso podrá escribir más versos que cualquier guerra. Y porque... te sigo queriendo.
Aún así, siempre me queda la duda de si es a mi imaginación a la que persigo hasta la muerte.

Viene, va, nos veremos

Todo se va, y parece que al final no queda nada.
Ni cenizas.
O quizá... su cuerpo sirva de colchón para un rosal.
El verano pasó, el invierno seguirá, pero el otoño, el otoño está aquí en la presencia del día gris, bochornoso, de cemento y asfalto: Huele a muerte.
La atmósfera limpia las excremencias de un año intenso, por decir algo.
 Y se lleva a Lola, y me lleva a mi y ya, cualquier camino me parece intransitable.
No se me dan nada bien las despedidas.
Te he querido mucho, te sigo queriendo y se me sale un chorro de dolor feísimo y apestoso del pecho pero ni una sola lágrima.
Nos vemos algún día, Lola.

lunes, 23 de septiembre de 2013

El poto de mi casa

Al poto de mi salón le mola el rap, estoy convencidísima,
sólo hay que ver como florece, con esas hojas tan firmes, tan verdes, tan decididas a crecer y descender sobre el escritorio, parece como si quisiera escribir una canción.
Lo que me sorprende es lo erecto que es, se pone así como muy derecho él, con sus puntitas hacia arriba y hacia abajo, inmóviles, como sujetas por estanterías invisibles, creo que también le gusta Nick Cave.
Porque le encanta la poesía, de eso estoy convencidísma.
Hace un tiempo, este mismo poto que hoy avanaza imparable, estaba como apretado, intoxicado, con sus hojitas flácidas, sin luz ni color, reconcentrado. Hasta olía a desencanto. Tenía las raíces constreñidas, la tierra demasiado oscura, algo así como la mirada apagada.
Lo cambié de sitio y hoy, hoy ¡el poto avanza imparable!

http://www.youtube.com/watch?v=P51IVqf28Hs&list=PL12A27832C1129E28

martes, 17 de septiembre de 2013

Lo repetiré hasta que me sangre la garganta

La cárcel, mata
Si tu piel es oscura, no habra luz que te salve
Las técnicas policiales podrán con tus años de experiencia
Con tu integridad psicológica
Con tu dignidad
Te dirán que eres culpable por sentarte en un banco y ver los pájaros volar
Porque eres negro o moro o puta o libertaria
Porque vistes extraño, tienes rastas, pendientes, una litrona entre tus manos
Te obligarán a identificarte, te arrastrarán a comisaria, te chantajearán con tu familia.
Luego, cuando estés allí sentada, te darán una de cal y otra de arena

Cuando te den un par de descargas, cantarás opera y bailarás flamenco al compás de sus guantazos 
Y tú sentirás ganas de morir, de terminar de una vez por todas, pero tu instinto te llevará a seguir sudando y suplicando
Nadie dirá nada, nadie sabrá nada, nadie te limpiará la sangre
Tu vida en sus manos, tus manos esposadas.
Firmarás tu sentencia de encierro, de muerte, porque la cárcel, mata.

Que triste que está el día bilbaíno.
No necesito tanta información

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Partida de partidxs.

Y este juego está empezando a ser muy divertido.
Parece que me enfrento a un gran rival.
Él sabe jugar con las palabras y el odio en la misma medida que yo apuñalo el folio.
Convertir las imágenes en poesía con facilidad y atino
e incluso, cuando está ciego, ver aun más. Cuanto se parece, ahora veo más, ahora vero mas (ahí te dejo mi ataque, el inconsciente es muy puto)
Más juegos de metáforas, de eso se trata, por eso esta partida que no termina de acabar, más realidades paralelas, perpendiculares, coincidentes en un punto explosivo que hace todo añicos para reconvertir la materia de nuestros corazones en un collage de cachos de pilas alcalinas y oxidadas que no encuentran vertedero en el que yacer en paz y amor.
Ja,jajajaja, de verdad que me rio, porque ahora la partida está más igualada que nunca.
Reina contra rey y contra el mundo. Madre mia ¡que el cordón umbilical de nuestra existencia está en juego!
Y claro que me piko, porque me encanta jugar, jugártela, jugármela, jugárnosla, jugarla. Ganar y perder. Tengo el vicio tatuado en mi ser.
Y juego de verdad, ahora si.
A vida o muerte
A pasión y locura
A amor platónico y destructivo
A fantasear o experimentar
A saltar al precipicio sin importar principios, ni finales.
Me gusta este juego, ahora si.
¿Te rendiras?
Jajajaja, ya lo siento, NO PUEDO PARAR DE JUGAR, jajajajaja.

En mi puto corazón

Ya no me importa nada más que la puta suerte que me persigue
Porque 2 más 2 son miles, y quién no quiera enterarse de esto, que salga de aquí.
Que cuando la boca no habla, los ojos gritan, y esto, más claro que el agua del manantial de Lanjarón.
Algunxs quieren repetir con otras lo que nunca sucedió pero presos de sus ilusiones, siguen ahelando aquella oportunidad que perdieron para siempre. Lo que no se hizo en el pasado, en el presente no puede estar: Ideas bombero que fueron abortadas antes de su nacimiento. Por favor, los asesinxs de fantasías, fuera de aquí.
En este espacio no se aceptan soñadores miedosos o lógicos, las puertas sólo permanecerán abiertas a aquellxs que sepan que dos más dos son miles, venga la suma de la persona que venga.
Sólo los humildes tendrán acceso. Sólo lxs que muestren su vulnerabilidad podrán penetrar en mi corazón y hacer de él un hogar de por vida.
Sólo ellxs. Sólo valientes.

Porque si

Convertir y reconvertir.
Reclicar hasta el aliento.

Nos vemos en la gloria

Tengo en la palma de la mano la fuerza de una tia agarrando por las fauces a un león.
La voz de la sacerdotisa guia el pulso de mi escritura y
la sabiduría del hermitaño habita entre las sombras de mi escote.
La estrella desnuda que brilla entre los deshechos de esta vida de perra sin más dueño que el infinito, me acompaña equipada de armas letales.
Todo está dispuesto para comenzar la batalla.
¿y tú?
¿Qué tienes?
Espero una respuesta.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Muerte...

Y no lo consigo primo,
y ya no sé a quién a qué más rezar,
se me han secado las lágrimas, el orgullo, la dignidad.
Esta todo tan desértico, que ni esperanzas de oasis.
No sé cómo pasó y no sé cómo pasar.
Trago sangre, y recuerdo todas las espinas que como un niñato que teme amar, me hiciste tragar.
Déjame ya, primo, que me estás matando.



domingo, 8 de septiembre de 2013

A veces pasa

Tus manos frías como la lluvia,
mi piel ya no quiere tus caricias congeladas, herméticas.
mi boca, tus besos,
ni mis oídos, tus palabras.
Se me ha helado el corazón.

Una noche más

Son las seis de la tarde, recibo una llamada, me esperan. Hay una fiesta en un barco, quiere que le acompañe, intento resistirme y quedó con él en la iglesia de San Antón.
Espero la llegada de una furgoneta blanca, me monto un ford fiesta rojo con una bandera punki, me lanzan un paquete de tabaco, y me dicen, hazte uno.
Me hago uno, hablamos de antiguos gaztetxes, decidimos qué es lo justo y vemos pasar el Gran Bilbao de gruas, puentes, agua, nubes y montañas, y ratas, somos ratas de Bizkaia.
Vamos hacia Portugalete, el tipo conduce a tono, mi colega está feliz como un niño, Barakaldo pasando a su ritmo, otro porro entre mis dedos. A esta fiesta me han acoplado como ayudante del DJ, y me gusta. A la del viernes pasado como currela, la vida y sus regalos.
Llegamos a Portugalete, son fiestas de Sant Jordi. El xirimiri creando ambiente y las peñas bajo toldos entre fogones y txikitos. No podemos aparcar en el puerto para descargar el equipo. La policia se pone brusca. Nos damos el piro. Buscamos aparcamiento, a la quinta vuelta, encontramos uno, nos quedamos en el coche a hacer tiempo y otro porro. La fiesta empieza tranquila.
O eso creía, llega otro tipo, con rastas, abre la puerta de atrás, se sienta a mi lado y también dice algo de hazte uno pero en femenino y plural. Mi colega y yo pasamos, ellos, que se llaman pri de cariño (putas casualidades), hacen lo que al principio de una fiesta se tiene que hacer.
Salimos del coche, nos repartimos los bultos, me toca el altavoz, emprendemos el camino hacia el barco. La fiesta se acerca peligrosamente. Ayer dije que no iba a beber más. Mi gozo otra vez en un pozo, de cerveza.
Por la travesía atravesamos el puente colgante, esquivamos carritos de chiquillos. Los cuatro llaneros solitarios portando voz al sentido de sentir, más punki, más punki que es lo único que siento.
Un corro de gente con chotos y birras en mano nos avisan del sitio. Hemos llegado. Nada de comida. Estamos esperando el atraco de barco. Conversaciones y saludos, caras conocidas con las que coincides en distintas circunstancias, misma esencia. Falta Gaizka.
Nos vamos calando poco a poco, unos a otras, la lluvia a los pantalones. El espíritu de Londres poseyendo Portugalete. Llega el barco vestido de boda, novios jóvenes e invitados ancianos. Sosa, triste. Desembarcan y el grupo de los chotos, los vitorean, la mayor enhorabuena de todo el día. Está empezando a jarrear, un chico con choto se acopla al paraguas de una pureta vestida de gala con el pelo azul. El equipo tapado con bolsas de basura. Las birras calientes, ganas de fiesta.
Por fin entramos. Los que montamos el equipo primero, a las prisas y corriendo, ¿Aquí? Aquí mismo, una esquina, una mesa, enchufes, un perchero, un par de ganchos en el techo, el portatil, la mesa, la etapa y listo, Eskorbuto y sus ratas de Bizkaia sonando, salimos a navegar la ría.
En la proa el viento arrecia, el xirimiri se convierte en ciclón, el suelo del barco resbala, las primeras caídas, los primeros katxis tirados, miro a mi colega, nos reímos, estamos en el barco y queremos pasarnoslo bien. Carne pa la picadora, ellos dicen mierda y nosotros amén.
Noto como empieza el juego de miradas. Llega la caza. Me siento presa, no fácil, pero presa. Mi colega pinchando, yo bailando en la ventana, cerca de todxs y de nadie a la vez. Me asaltan recuerdos, hombres y mujeres timidamente me piden su atención, quieren algo de mi que no voy a dar. Sólo di un poquito a una, que con su mantita de punto y su botella de guiski acunada, me llegó al corazón ofreciéndome de esa forma tan dulce, el camino a mi perdición. Ellos lo intentan, algunos sutilmente, otros rozándome, otros agarrándome, pero no les doy mucha bola, me acerco y me voy. Mi corazón está frágil, sólo puede acoger lo verdadero, y a sorbitos.
Un antiguo de la noche de Baraka, me dice una sóla palabra mientras señala por la ventana, Olabeaga, (putas casualidades) estamos en Olabeaga. Cojo mi chaqueta, mi sudadera con choto y me voy a proa. El ritual ha de terminar. Salgo y las palabras desfilan en la Ribera de Zorrozaurre, y aún sabiendo cómo no lo consiguieron, y sabiendo cómo, lo consiguieron, te quiero, dame una sola razón, pasan, brillan en la pared, el spray plata, el blanco, la luna y su romanticismo, bonito final. Desde la ría, siempre estuvimos navegando sus aguas. Llueve, aún así abro mi pecho y respiro al Bilbao que tanto dolor y placer me causa. Que tanto me da y tanto me enseña. Me siento una afortunada, tengo todo lo que quiero, incluso tengo de sobra. Las personas, el mundo, me regala y me da, no hace falta ni que lo pida.
Llegamos al ayuntamiento, damos la vuelta, me queda otra parte del ritual. La casa que me acogió entre sus paredes agrietadas y el hombre que me secuestro en sus brazos, pasan ante mis ojos, tantas veces ese balcón, esas ventanas, esa cama... fue un tiempo maravillosamente intenso, cumplí mi sueño. Ahora no quiero vivir cerca de la ria. Me ahoga. Me voy hacia dentro. Mi colega me mira con esos ojos sensibles llenos de cariño. Se me rompe el alma.
El tipo de la gorra roja y un relámpago blanco (putas casualidades), me persigue, es el que más me pone, un bicho que corretea por el barco inventado travesuras, me empuja con sus bailes, me busca, me digo a mi misma, que no puede ser posible, otra vez, putas casualidades, otro bicho, no quiero. Me desafía, pero no se atreve a hablarme. Le pregunta a mi colega si soy su novia, mi colega le dice que si, a otros antes les dijo que no, y siembra el caos. El tipo de la gorra se va de mi lado, desde el ángulo opuesto me mira, paso, estoy cansada de juegos, de historias, sólo puedo amarme a mi misma, quizá sea eso lo que todxs quieren arrebatarme, pero es una cuestión de supervivencia. Si no, me tiro por la borda.
Mi colega tira de psicodelia y por fin pierdo de perspectiva el juego de la seducción. Me sumerjo en la música, miro cómo la gente rie, habla, grita, baila, se llena de cerveza, serpentina... Hay un tipo desnudo con un racimo de globos colgándole del rabo, un valiente. Pregunto quién es. Mi colega me dice que es el contacto de la Ayahuasca, ahora lo veo todo más claro. Hace un par de semanas, me hablo de él porque yo le hablé de tomarla. Todo encaja. En un refugio, en mitad del monte, un ayuno y a sanar, la vida y sus regalos, esto no cesa.
El barco navega mucho más rápido a la vuelta, atracamos con los cerebros destruidos, abrazados por la humedad, el alcohol y las drogas. Toca la vuelta a casa. La gente va lenta, sin rumbo fijo, chapoteando palabras incomprensibles. Alguno me intenta convencer para seguir la fiesta, huyo rápido. Nos vamos otra vez con el equipo tapado con bolsas de basura y nos paramos (esta vez si) al lado de una furgoneta blanca de paquetería. Vamos con un ex-yonki, su madre y su hermano de cuarenta y tantos, nos toca meternos donde los paquetes, a oscuras, hasta que lleguemos a Cruces y soltemos a la familia. La oscuridad me hace imaginar lo que se siente cuando te torturan, participo en el pensamiento hasta que me agobio y busco otro nuevo y de la oscuridad comienzan a salir agujeros de luz, y empezamos a reirnos con los vaivenes y las cosas de la vida, y sin darnos cuenta, llegamos a Cruces. Nos bajamos, ¿Un cafelito pregunta el Wally? Claro primo, tengo un hambre y unas ganas de caliente...
Es la una de la mañana. Subimos a la casa familiar, todo llena de figuritas, flores y grasa, la madre es una señora de setenta años con la sabiduría popular de la que ama de verdad y sin prejuicios, nos sirven una leche manchada, una infusión, unos pinchos de tortilla, unas galletas, un donut del muelbe bar que huele a pies y nos sentamos en el sofá. Mi colega me cuenta que en esa casa se formaban fiestas semanales, de litros, porros y drogas, y que la madre del Wally cuidaba del personal que a su puerta se acercaba siempre con galletas y leche. Me doy cuenta que no podríamos haber acabado en otro lado, que nosotros somos parte de esta historia de las ratas de Bizkaia, y me siento feliz, porque la familia me trata como una reina, porque descubro que todavía puedo amar, amar mucho con esa fragilidad que da la exclusividad de amar únicamente lo auténtico.
Terminamos las viandas, dejamos a la madre y al hermano del Wally (un tipo tímido de gran corazón, castigado por la sociedad por su belleza sexual extraña y ambigua) sentados en el sofá viendo series de internet y emprendemos el viaje de regreso al botxo. En la radio suenan los Doors.
El wally me regala un mechero, también su corazón. Nos comprendemos. Nos ayuda a descargar y se pira para su agujero. Nos quedamos Él y yo. El azar quiere que pase por un parque de skate (putas casualidades) y que vea mariposas, zetas y cuadrados de vivos colores en las paredes, me doy cuenta de su esencia, me alegro de haberlo conocido. Y nos vamos, otra vez para abajo, a comernos las lentejas que esperan en la olla de lunares blancos. Porque he decidido que quiero comer y alimentar a todo lo que sea auténtico. Y él lo es y yo lo soy, y todo él que termina lo que empieza, merece serlo.
Terminamos las lentejas, mi colega se marcha con la penumbra del amor platónico y auténtico a dar las llaves a no sé quién al metro de Unamuno y me quedó sola. Voy a mi cuarto, no puedo dormir en él, lo tengo okupado por una hermana de risas y llantos y por un ente de vida extraña, llegaron de voltereta y de sobada siguen. Me dirijo al de mi compañera, que está de ruta por el sur con su grupo de música, y decido, que decidamente, le voy a cambiar el cuarto porque ya he cambiado de sueños y de orientación. La ría debe permanecer a mi orilla y no en mi pecho, encharcando mi vida.
Por fin.




sábado, 7 de septiembre de 2013

He destruido el altarico de nuestro amor

La prima duerme en mi cama
bajo el manto sagrado que honra a la personalidad.
Le acompaña un ser de insensata vida y gustos enrevesados. De guiskis solos y calientes en vaso de tubo pringado de dedos.
La Lupita ronca en el sofá, tiene suerte, ella es asexual.
Lasha de Sela canta una triste melodía, parece que la Lupita reacciona, a veces ve espíritus.
Lasha dice algo de esperanza, y recuerdo que ayer alguien me habló de una mora muy grande pero muy rodeada de zarzas... lo mejor era comerse las del borde... menos sabrosas pero más accesibles... en ese momento, se jaló mi esperanza.
Luego ese mismo, me llevó a su cuarto... a su cama... a sus brazos...para echarme después.
Y yo, me marché de una vez por todas hecha un zumo de mora.



Pregunta retórica

¿Por qué huele tanto a meado si no hacemos más que cagarla?

Gracias

Dándole caña al mundo a veces unx se lleva palos
Sin darse mucha cuenta, una acaba siendo un trozo de apaleao mojao, una magdalena impregna de anís, un pañuelo lleno de mocos verdes, unos pies sudaos.
Aún así, esto también es parte de la vida.
En el momento más inesperado, alguien aparece, porque siempre hay una piedra plana en tu camino, y mirándote desde la ternura, te acerca a su pecho, te cubre con su brazo, te habla de lo fantástico que es todo, y te rescata del naufragio con una ducha de agua caliente y pura.

Hoy

Me levanto con el gris del cielo alcanzando las ventanitas de los tejados.
Mis compañeros me arropan con una mantita de punto
Tengo la cara blanca, las uñas limpias, el sosiego de las vencidas al fin.
La resaca da sus últimos estertores, mis pulmones poco a poco se van abriendo, mis cicatrices cerrando, mi corazón empieza a latir poquito a poco.
Mi cabeza se cuadra con sus límites y sus armas de serenidad.
Las puertas se empiezan a abrir, por las ventanas entra aire fresco, el porterillo responde y otra vez, hay unas sandalias de esparto esperándome en la puerta.
Hoy es el día: cambiaré de dormitorio y de sueños.

viernes, 6 de septiembre de 2013

O de izquierdas o de derechas o de ningún lado

El amor es bicéfalo: o se tiene la cabeza de derechas o se tiene de izquierdas. Y a veces, ni eso.


al final, tampoco es tan difícil

Lindos son los besos que da la sinceridad.
Lindo apagar las cenizas.
Lindo caminar hacia nuevos rumbos.
Ahora todo es más general.
El mundo se ha abierto
Encontré la paz.
La incertidumbre se acabó.
Y ya no echo de menos.
Ni de más.


He tirado lo picado que me encadenaba a ti

Se acabaron, el polvo del ventilador desapareció.
Ya no te quiero.

martes, 3 de septiembre de 2013

Las fotos

Aunke se intente poner la máscara de la cortesía, el alma siempre sale en las fotos. 
Siempre en otro sitio más allá de la realidad. 
La muerte y la vida de todos los deseos en una cara de fantasma. 
El espíritu que se reencarna en rata para no fallecer entre los deshechos. 
El espíritu de una rata pidiendo su último deseo.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Aprovecha.

La histeria me llega detrás de la armonía conseguida en días de baños a la luz de una luna gaditana tan naranja como la esencia del astro rey.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Sigo creyendo

Voy a fumar toda la noche, todos los días, todos los segundos, voy a fumarme tu alma, la mia y la del mundo.
Creo en ti tanto como creo en mi, y creo que esta vez, tendremos cuidado, nos cuidaremos, decididamente, sin titubeos, sin terceras personas, ni cuartas, ni quintas, sólo con nuestro sexto sentido.
Porque primo, tú estás hecho de mi y yo de ti, y eso, no hay tormenta que pueda borrarlo.

Cuando el tiempo sabe lo que hace

Un, dos, tres, cuatro, hasta mil puedo contar y todo son alegrías y fantasías.
El contraste de la tristeza y la felicidad, del sol y la niebla, del amor, del odio, del saber dar y recibir y la grandeza de disfrutarlo.
Del árbol y su sombra, del amanecer y su reflejo, del blanco, del negro, de la pachamama encarnada en mujer.
De la siesta a la sombra de los pinos, de las charcas de culebras y adelfas, de la luna (otra vez la luna) y la marea salvaje, arriba y abajo, embarazada y recién nacida infinitas veces.
Sobre dos patas y dos brazos, dos manos y dos pies, una bateria y una trompeta y dale Albert que todo haga Pla.
He descubierto el poder, la fuerza, el yo todopoderoso y olvidadizo. La Alicia maravillada ante los regalos de la vida, el ser presente y tranquila, mi escribir hasta siempre, hasta que me sangren la yema de los dedos. He sentido los ojos de la pureza, la mirada del niño jugando a vivir. La protección sincera y apasionada y el caminar dando saltos, vueltas,volteretas, siempre en la cuerda floja, en el salto al vacío, entre patadas al suelo y caídas en el monte de los olivos.
He bajado entre las piedras y comido algas, me he escondido como una rata y volado como una gacela Thomson. He mordido el polvo, la arena, los labios, las orejas, atragantándome de amor y escupiendo paz.
Me doy media vuelta, el ritmo sigue en su sitio, y otra vez el equilibrio y otra vez el amor.
De puntillas, con postura de buda, con brazos fuertes, mirada infinita, competidora nata.
Y ahora... Nos vemos a menos cuarto.