sábado, 31 de agosto de 2013

Al borde de la escalera

Entre los escalofríos y las caricias de los que no saben que más darte, una cara huesuda y unos ojos abiertos y cansados.
Alguien: Acércate que conozco el vaivén de tus penas, mece tu cuerpo junto al mio y cédeme ese amor que guardas tan celosamente.
Alguien: puedo darte toda la decepción de un año de entrecejos fruncidos, de sonrisas enteras, de lunas llenas de ira, salvajismo, aventura, osadía pero no puedo darte mi pasión completa, ni el beso sincero que esperas.
Alguien: quizá mañana seas capaz
Alguien: ya no entiendo de mañana, ni de ayer, sólo de hoy, y hoy, no encuentro el valor para abrir la ventana y saltar al vacío.
Alguien: saltaría contigo
Alguien: Espero que lleves paracaídas porque el vértigo de mi locura no entiende de alturas y tú, con esos ojos, no mereces ser arrastrado por la corriente.
Alguien: Te daría la mano para que volásemos juntxs, para que siguiéramos a los pájaros en su transitar al valle cálido, y otra vez juntxs, enfrente de áfrica, alejados de la corriente, pudiéramos viajar al mundo de las maravillas.
Alicia: Quiero creer aunque... mi vista está cansada y hace un día que no meto sólido en mi cuerpo.
Alguien: ¿qué quieres comer?
Alicia: mundo ¿Crees que todavía queda algo?

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