sábado, 29 de junio de 2013

El incomparable sol

Las excursiones se suspenden y el sol brilla.
Estás allí donde quieres ser libre arrancando alas
Donde solo tu egolatría puede competir con el sol
Pero con el sol ningún mortal es comparable.
Tienes el cabello como su luz y el perfil de su fuerza
El calor achicharrante de sus nocivas horas
el atardecer en tus ojos, la lengua roja de su intensidad
pero no eres el sol y jamás lo serás.
Así que chico, sigue caminando con esa espalda y ese pecho hacia afuera,
intentando ser el sol y sólo consiguiendo sombra y más sombra.
No has sabido disfrutar de la luz de la luna, del color de la belleza y la fragilidad,
de lo vulnerable de una noche en incertidumbre.
Las controversias de tu prepotencia y tus ansías de querer ser más y más, de controlar el deseo y su forma, deformaron tu luz, y derretido ante el sol y desposeído por la luna, sucumbes en tu oscura negatividad.



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