miércoles, 24 de abril de 2013

Un tronco en tierra de secano

Me redondeo en formas de espirales.
Brinco y crezco con las puntas de los pies al cielo
Mi brazo se extiende hasta las ramas de las montañas nevadas alargando cualquier posibilidad.
Siempre detrás, a un paso de mi deseo. Camino con los pies mirando al cielo, con mi cuerpo creciendo en el universo de contaminación.
Un tronco plantado en tierra de estiércol con la punta de los pies mirando al cielo.
Las ramas de mis brazos alcanzan movimientos infinitos. Hacia el infinito con las hojas revoloteando en el vacío.
Tanto batir las alas en busca del silencio de los grillos eternos de mi cabeza y tropezar a cada paso. Un paso, una poda, una cicatriz en mi tronco resinoso.
Resina en las cuencas de mis ojos profundos. La mierda circundante me nutre de vitamina.
Soy fuerte. Soy fuerte porque soy un árbol de raíces putrefactas y movimientos infinitos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario