miércoles, 27 de febrero de 2013

La herida se convierte en cicatriz para dejar recuerdo eterno

Perdiste la pipa de la paz.
El tiempo de la guerra se nos echó encima.
La calma después de la tormenta. Sin embargo, este silencio...
Alguien me dijo que tras los pelotazos venían los tanques.
Miré al cielo en busca de una respuesta.
En mi corazón, la sangre empezaba a faltar.
Al fondo, una cortina de humo y el olor a fuego constante.
El barro de lo perdido anclando mis pies a un pasado difusamente expresionista.
El aire y la amargura, el abrazo de la reconciliazión.
Sin embargo, esta oscuridad...








No hay comentarios:

Publicar un comentario