jueves, 9 de noviembre de 2017

Toro y tierra


De barro eres y en barro te convertirás
Todo lo que viene, va
Campanas por el poeta de los toros
Din don de sueños
Izan los trapos de la sagrada escritura
Llora  fractura la tierra seca
Cementerio después, cuando las paletas sellen el nicho
Familias y trapos colgados en los balcones
Comiose el toro la bellota de la tierra
Creyose el toro propiertario
Creyose dueño de campiña
De bellotas y de vacas
Sintiose amo de vida ajena
Y se empezó a poner orondo, torpe, descuidado, soberbio
Inflose su pechera de alientos que no le pertenecían
Pusiose sus patas donde no le correspondía
Y salto la vaya a conquistar mundo
Toro soberbio, toro atropellado
Toro descuidado, toro mendigo
Toro torpe, toro muerto
Nunca quisieron sus ojos abrirse ni cuando eran puro camino de sangre
Torpe y soberbio, orondo, glotón, y descuidado
Quedose el toro ciego
Quedose el toro pobre
Quedose inmóvil
Quedose sin saliva
Quedose sin cuernos
Quedose entonces callado: mudo, sordo y ciego
Atravesado de punta a punta
Sumido en la fractura
Quedosé entonces tirado en la vereda de la tierra
Nunca más creyose nada más




martes, 24 de octubre de 2017

Maltrato

La boca seca, la pierna coja, la mierda flotando en el ambiente
Un mechero arrebatado con arrogancia
El subsiguiente duelo
El sueño pasa de largo
Pañuelos llenos de mocos
Pecho atorado; el sol no brilla en mis venas
Tu calor las bombea
El fuego no se encendió
El mechero fue arrebatado con muchísima arrogancia
Decidí rendirme
Retirarme
El maltrato
Otra vez
No es tu culpa
Ni la mía
Es por todo y por lo que no sabemos hacer
Por lo que nos han enseñado
Por lo que hemos mamado
Por lo que nos han metido como cierto
Por el poder que te otrogaron y el que me quitaron
Por no saber hablar
Por tener mucho arte en joder
En acertar con el dolor
Dar en la diana de la crueldad
Llevarnos puntos y coserlos como triunfos
Cicatrizarnos solos
Lamernos solos
Cuidarnos sin cuidado
Por todo esto, se arrebata un mechero de las manos con tanta soberbia
Se humilla una copa en la barra de un bar
Se mezcla el vino, las lentejas, la marihuana y los cristales en una casa que huele a cañerías
Por esto rebosa la mierda
No es justo
Memorias ancestrales descompestas
Claman composición y amor
Y no sabemos cómo se hace
Y lo intentamos y de luz dos días y de oscuridad meses
No sabemos salir del cuarto infantil que nuestros padres construyeron con su odio e impotencia
Construirmos tabiques y nos dividimos
Metemos en jaulas nuestras virtudes
Tememos que salga la inocencia y después nos la claven con saña
Fieras salvajes y agresivas
Dispuestas a llegar hasta el final
A persistir en la guerra
A seguir y seguir con el sabor de la sangre en la boca
Solas blandiendo nuestras espadas desorientadas
Encerradas en nuestro silencio
En nuestra duda
En nuestra desconfianza
En el aburrimiento, muertas en la desidía
Cretinas por seguir resistiendo en una guerra que no es nuestra
Que viene de antiguo y nosotros no queremos
Que nos ha marcado como niñxs abandonadxs
Que no nos deja amarnos
Maldita sea la suerte de lxs maltratadxs
De todxs a lxs que nos robaron el cuerpo y la alegría
A lxs que contabamos ostias en nuestra cama por la noche
Hijxs del maltrato, desconfiadxs y brutxs, niñxs de la desestructura, qué difícil se nos hace amar sin estar a la defensiva.
Miedo, odio y amor de la mano
La triología de la soledad
La esperanza, pequeñísimo destello
Un mechero se arrebata de unas manos temblorosas
El mechero y su luz, caen al suelo
Y el amor...
Chispa sin mecha.



Palabra

La palabra, esa que tantas veces se te ha escapado. Esa que has silenciado y te ha revuelto el estómago. Esa que te ha definido en el tiempo. Esa que dicen de ti. Esa que dices de ti. Esa que dices de las demás personas. Esa que utilizas para definir el mundo. Para hacerlo más grande y más pequeño. Para comprimirte y expandirte. Liberarte y encarcelarte. La que es tu balanza. La que está en la garganta. La que pide salir. La que es silenciada otra vez. La que puede llevarte al cadalso o a la gloria. La palabra, expresión del alma según Sócrates. La que se ha negado a la mayoría de la población. La que se usa para extorsionar y abusar. La que toma tintes corruptos y asesina a dedo. La que usan las personas genocidas. Las que quieren la paz. Decir palabra es decir controversia, contradicción, sentidos sin sentido en busca de sentido común. Hablar de la palabra es revisar el cuerpo y la mente. La expresión de la cultura. Las relaciones de poder. Usar la palabra es asumir responsabilidad. Las palabras pesan para bien y para mal. La palabra no es aire, que viene va, la palabra es tierra donde sembrar vicios y virtudes que florecen con la llegada de las lluvias.

Palabra es cambio, es continuo movimiento, es agua salvaje, estancada, sin molde perenne, es evaporación y vuelta al ciclo. La palabra es renacimiento.

Eso es asumir la resposanbilidad con la palabra, que es, el compromiso y dignidad con una misma y todo lo demás, por eso, el me gusta cuando callas porque estás como ausente, sólo es construvtivo cuando una está tan relajada que puede permirtirse el lujo de carecer de ella. Las mujeres tomamos la palabra. Nosotras somos poetas no poetisas, sólo Gata Cattana es POETISA. Sólo quién quiera nombrarse así, lo es. Ya no vale el nombramiento ajeno. Tomamos la palabra y la hacemos verbo.
Actuamos.

jueves, 12 de octubre de 2017

Cuando la luna se balancea

Los monos con sus platillos en las esquinas de mi cama
No sabía que los angelitos fueran tan escandalosos ni que mi niña interior se pareciera a la niña de la curva

lunes, 9 de octubre de 2017

No soy una apasionada de la new age

Siento el centro de la tierra y no soy una apasionada de la new age
Ni una iluminada de tés sin mezcal
La sangre contaminada riega mi cuerpo
Mi mente es el compedio de siglos de violencia
Violaciones y humillaciones
Estoy tan sucia como la era del colapso
Tan atascada como un báter en fiestas de Bilbao
Mi pecho es el contenedor de la represión
Duermo con la asfixia y me levanto con los discursos de la cope
Mi cocina está atestada de platos resecos y la manta de mi sofá hecha un burruño
Mi colchón tiene pulgas y me ha salido un bulto debajo del ojo a modo de ojera-mejilla
Este es un cuerpo de esta era
El fluido de tantas impotencias está en la memoria celular regente de nuestra existencia
Cada día noto los quejidos de cada persona que me precedió
Oigo sus consejos, sus fracasos, sus deseos, sus pulsiones no transformadas, no liberadas, arrastradas las cadenas de una rabia continuada y estoy contenta
Noto el centro de la gravedad
Soy capaz de psiodelia, delirio y vuelta a empezar a la calma
De sobrepasar los miedos y la vanalidad de una coca-cola zero
No me dejo llevar por los atentados publicitarios
No me interesan las marcas ni las hipotecas, ni los bancos, ni las máscaras de pestañas
Tengo la suerte de saltar por encima de tanta relación superficial
De no estar enganchada a una realidad virtual llena de deseos fallidos creídos como ciertos y abanderados a costa de la honestidad personal
No estoy por encima, simplemente por las venas me corre la libertad gitana
Tengo los pies cada vez más anclados
Las raíces del cosmos suben por mis gemelos, pantorillas, vientre, senos, clavícula, cuello, cara, cabeza y consigo florecer, enferma, pero florezco.
Mi cuerpo es la barbarie del capitalismo
Mi movimiento es la descoordinación mente-cuerpo
Mi resistencia física, un pastel de queso
Mis manos, la torpeza de una neurosis muy mal curada
El reflejo de los traumas
Lo acepto, como acepto que también son pájaros las palomas de la ciudad
Como acepto que los peces tengan más mercurio que vitaminas
Que los perros sean reflejos infantiles de la mal llevada infancia de sus amos y amas
Acepto, porque acepeptando, me acepto a mi misma
Al experimento, al fallo, al error, al progreso y a la evolución
Por eso, no promulgo con dogmas
Porque los dogmas hacen creer en verdades absolutas
y para verdad absoluta, la existencia de un cambio continuo
Y los cambios nacen de la dualidad, la contraposición, la sombra y la luz
Eso si, unas raíces al centro, nos conectan con el método. 

lunes, 2 de octubre de 2017

Poema óptico

En los dedos tengo la ceniza de un mundo derrumbándose
Veo como miras mi yemas sucias, y palpita en tus labios el beso para fundirte en ella
De tu boca no emergen tus ansías, un pobre aliento de redundancia apaga la llama de tu ser
-Tienes las yemas sucias-
Por mi cara resbala lo que no ha sido verbalizado
La patria suicida
El dueño sádico
La niña abandonada
Las mujeres desaparecidas
Los hombres sin consuelo
Los animales extintos
La tierra mutilada
Los prejuicios, los juicios y las represiones
Te vuelvo a mirar intentando convertir mis ojos en cuarzo y ver el arcoiris guardado en ti
Mis yemas siguen sucias
Mis ojeras siguen moradas
Mi uñas perfiladas en mugre
Mi ropa roída
Mis mejillas húmedas y tiznadas
Me miras desde tu máscara de pestañas, parpadeas, vuelves a parpadear,
la sorpresa y las ganas abanzan desbocadas por las venas del caballo ganador, tu presión arterial sube de las raíces de tus ancestros, tus labios vuelven a palpitar ese beso del abandono a la realidad
De la consciencia y el respeto
De la sabiduría y la fuerza
Leo en ellos, al ermitaño y a la emperatriz, a la sacerdotisa y al loco, al mundo como carro y al universo de la estrella
La saliva de tu boca se torna amarga
Quiere esputar toda la sin razón
Decirme que ella está sucia y no es sucia
Que todo está sucio y no es sucio
Que en su garganta guarda la sílaba de la vibración cósmica
Le digo que no hable, en sus ojos ya está la armonía

domingo, 24 de septiembre de 2017

El cielo estaba sepia

La guitarra agitó tus párpados
Algo corría por tu mejilla sin querer
No querías rascarte pero la herida te escocía
Y te rascabas con esa guitarra
Tus ojos se dejaban hacer
La gota resbalaba y te escocía la mejilla
Era la aventajada, la incómoda, el espejo, la interferencia en la sequedad
La guitarra se metió dentro de ti
Agudos y bajos en armonía sincronizaron la única lágrima
Enfrente del mar llegó hasta tu boca, pasó por tu lengua, subió al cielo de tu paladar y se deslizó por la garganta,
llegó hasta tu estómago y allí el recuerdo perdió el consuelo
Y dejaste salir muchísimas más
Y el mar empezó a crecer
Y la luna se removía inquieta
Y los atunes perdían el norte
los calamares dejaron de parir chopitos y los percebes se caían de las rocas
Todo se detuvo menos tus muchísimas lágrimas y esa guitarra, único consuelo de tu soledad.