domingo, 15 de abril de 2018

La flor del cáctus

Lo que quiero darte y no puedo, me atormenta, niña, me llena de silencio y tiempo
Me saja los recuerdos
Evapora la pus tantos años guardada
Es tanta infancia de amor y tortura
que abrirse el cactus, solo una vez al año
Bella su flor de un día, tan largamente madurada
Efímera de 24 horas
Protegida por pinchos
y sabiduria ancestral
Capaz de sequías y tormentas
de arenas y cadáveres
de juntar cuerpos y trascender en la flor de azahar
Me pides palabras, esas son florecillas tuyas
Sólo una flor de paciencia y belleza infinitas, puedo darte
acéptala o rechazalá
tuyo es el cactus
de la oportunidad



Es natural que todo te parezca poco cuando has convivido con el demonio

Verónica, Verónica, Verónica
El mundo es mejor obviarlo
Nada se puede hacer
Disfruta que la vida es puta
Gasta y desgastaste, vente al frenesí
Todo da igual
Todo va a desaparecer
Estamos condenados y condenadas a la autodestrucción
Drógate
Habla sin parar
Bebe sin mañana
Habla más que baila
Insulta y mira sin ver
únete a la fiesta de la decadencia
Déjate llevar
No creas en nada
Sumérgete en el entretenimiento
y ten la tele de fondo en tus reflexiones
Busca siempre compañía
Tira de asfalto y speed
Las flores se marchitan demasiado pronto
Verónica, Verónica, Verónica, eres parte de mi carne, sangre de mi sangre
Tengo unas pistolas para ti
Te puedo llenar de oros y viajes
de drogas y amor
Vente a visitar mi obelisco
Penetratelo hasta el fondo y saborea la noria de la corrupción
Juega a creerte importante
Olvida el principio del estar
Toma el temple del apocalipsis
y vente conmigo a matar
Verónica me llamo
y matar, no tengo necesidad de matar
que me atrae todo lo que promete, eso no es de negar
porque vicio y decadencia, hacen a mis palabras volar
pero sabe usted, querido Lucifer
yo soy una simple poeta
una mota en el mar
una florecilla de primavera
una brisa inquieta
nada más
No quiero reinos ni reyes
ni estar en la vida sin estar
no me agradan las prisas
las conversaciones en bucle y el pasar el tiempo por pasar
a mi me gusta ver en lo profundo y coger una piedra al azar
ilusionarme con la magia, mirar a las nubes, a su movimiento, las patitas de los animales al andar
Me dan igual los poderes, el ruido me molesta de más
No me interesa la humanidad en masa
ni ser parte de un gran acontecimiento social
A mi me gustan los márgenes
deslizarme por las rendijas y aparecer por la cortina de atrás
Me gustan las flores frescas sin cortar, las hogueras encendidas desde el hogar, el cielo tachado de estrellas por desentrañar
Como puedes comprobar, señor Lucifecer, no soy una gran ayuda para su ejército de destrucción total. Que me siento parte de él, de eso no cabe duda, pero que usted logre conquistarme, extirparme el alma regeneradora que la primavera impronta en mi temple, en mi andar, supondría que usted no tendría razón de ser y por tanto, tendría que morir. Y la tres veces Verónica,  que es parte de su carne, sangre de su sangre, y necesita de su presencia para la reunión del sentido esencial, no puede permitirse el lujo de matarlo y quedarse sin papa.


Cuerpo y escritura

Respiro, no lo digo, lo hago
Tengo una bomba de sangre palpitando en mi pecho
igual que tú
No es igual la bomba de mis tripas
"De tripas, Corazón"
esa sólo es mía
Se ha nutrido de mis experiencias, la he macerado con mi rencor, la he digerido con amargura, la he vomitado con rabia y me la he vuelto a tragar con piedad.
Mis manos también son una bomba
ésta de tinta y temblor, de historia humanista, de callos de conciencia
Las he lavado con el jabón aséptico de Poncio, arañado con la lija de la ansiedad, me he comido sus uñas de tierra y sus muñones amorfos, las he convertido en las patas de una paloma de ciudad. Las he mirado con el detenimiento de la que no le queda nada que agarrar, apreciando las rajas que la rudeza de los olivos jienenses crearon para no olvidar, que unas manos curtidas, son la mejor muestra de dignidad.
Me las he vuelto a lavar, y me las he vuelto a ensuciar, de vómitos, mocos, sangre, excrementos. Me he ido a la orilla del mar de los millones de años, las he sumergido en los suicidios que ampara su fondo, y he pedido volvérmelas a manchar con la sangre y el amor de los siglos
Bendita humanidad estúpida, tan grandilocuente, que si no se traspasa el límite infinito de la estupidez (autodestrucción) no podrá transcender.
En estas están mis ojos, que tampoco son igual que los tuyos
Me pican, y tiendo a parpadear con frecuencia. Hay uno que me falla. Pienso en no meterme speed por el agujero correspondiente. No quiero quedarme ciega. Luego pienso que el cerebro está cruzado. Vivo en un mundo de personas cruzadas. Que ven y están ciegas. No quiero quedarme ciega de ninguna de las dos formas posibles. Quiero mirar y ver. Me los lavo, con agua de un chorrito, con la orilla del mar de los millones de años y luego, miro fijamente los puntos titilantes del universo que se abre en el Estrecho margen de la magia del Caos. Intento no restregarme mucho, mantener mis manos quietas, entretenidas a lo sumo, con otro menester que no sea meterme continuamente mis propios dedos por los ojos. Es muy cruel hacerte esto a ti misma. A veces se te cansan, y es necesario restregar el revés de tu mano hasta que tus cuencas encuentren su lugar. Hay tantas cosas que pueden hacer que se te salgan las cuencas de los ojos en este mundo!
Vuelvo a tomar aliento, y miro la bomba de mis piernas cruzadas
Cerramos las piernas de las mujeres y abrimos las de los hombres. Dejamos de nutrir para conquistar, dejamos la luna por el sol, la tierra por el cielo, el alma por el cuerpo y las mujeres dejamos de parir. Abro mis piernas, apoyo las plantas de mis pies y empiezo a nutrir y fermentar lo que todavía guardo. Me coloco un cuenco de hierbas aromáticas en el coño, me cubro con una manta y limpio lo que me han embestido casi sin darme cuenta, lo que me han metido como quién no quiere la cosa bajo la argumentación de que era lo mejor. Expulso todo concepto ajeno y me quedo con la flor de la orquídea en el centro de mi cuerpo. Florece la delicada y brutal fuerza de creación, y me uno a las que estuvieron, están y vendrán.
Vuelvo a respirar, lo hago, y lo digo porque lo escribo.
Con la escritura describo mi cuerpo. Mi piel es un papiro. De esto trata todo esto: experiencias y papiros. Simbolismo. Imaginario. Cuerpo. Tú cuerpo, mi cuerpo
Mi piel tampoco es la bomba tu piel
Cada piel es única, intransferible, es el mapa de los sentidos pasados, de los presentes. Es la tensión y la frustración hecha hoja de escritura instantánea, cada vez que respiro y cuando no lo hago, ella está cambiando. Es mi planta de exterior, la que se ilumina si está fresca, relajada y tranquila y la que se apaga y se seca si está tensa, oscura, desubicada.
Y mi cabeza...
Esa bomba no te la aconsejo. Esa bomba es de uso personal. Esa bomba se conecta directamente a lo que en principio dije: tu corazón es igual que el mio. Aquí están las dudas de enlazar. Los tiempos de las historias incognoscibles, los pronombres personales, lo que aprendimos, olvidamos y recordamos en sueños. Las pasiones inconclusas, la rabia acumulada, la felicidad plena, la transformación. Mi cabeza es mi corazón y mi corazón es igual que el tuyo
Aquí llega mi vida...
Que no es más que entender que soy lo mismo que tú aún habitando pieles y entrañas distintas.


martes, 13 de marzo de 2018

Cuerpo en Resistencia

Presencio el momento
en que las columnas del cielo ascienden y aplastan a la virgen que me imaginé las noches que mis padres discutían
Me aplastan 34 años convencida de ser una salvadora
34 años me han servido para asfixiarme
Entrar en esta confusión
y pensar que el amor es un agujero negro
Valkirias me quieren sacar, situar en el trono y yo, sólo quiero amar
Solo quiero estar sana
Ya ni las letras me salvan de esta confusión de idas, venidas, rencores.
Todo está sucio y no tengo ni chispa de ganas de limpiar
Tengo ganas de reventar todo y escapar
Me quiero ir y empezar de nuevo
Matar a Dioses y Diosas y ser una perra
Gatear por la vida sin dar explicaciones
Sin plantearme porque respiro tan mal
Porque me amargo por tan poco
Porque siempre acabo rodeada de tortura cuando de intimidad se trata
Porque soy incapaz de querer y dejarme querer sin un escudo:
Miedo, lucha, decepción, celos, envidias y paranoias
No estoy bien
Ojalá fuera tan fácil
A veces estoy muy bien
Me encuentro
Hago lo que tengo que hacer y hago que otras hagan lo que quieren hacer
Me abro y extiendo el universo
Peino ideas brillantes sin dificultad e invoco vidas pasadas, futuras y presentes
Me convierto en canal y agito todo
Ahí no estoy ni bien ni mal.
Estoy.
Sé que todo esto, me afecta
Tirito
Me comprimo
Me pregunto quién soy yo para hacer esto
Que me creo
Siento culpa
Me hago pequeña
Quiero abandonar nuevamente
Me quiero abandonar en las mandíbulas de las hienas y que acaben por fin
Vuelve
Caigo en el agujero negro
Rebusco luz, y encuentro todo lo que me dan, todo lo que he creado, y me vuelvo a hacer fuerte hasta que de intimidad se trata
Vuelvo a flaquear
El tiempo aparece como respuesta
La sabiduría me pide paciencia
La creatividad, sosiego
Y la vida, entereza
No quiero pensar
No quiero pensar
No quiero pensar
Lo único que quiero es que el tiempo no exista
Y el tiempo es la respuesta
Entonces, me echo a escribir como la que se lanza al Estrecho en pleno temporal en una barquita de dos remos
Me imagino una Ulises perdida
Capaz de resistir la soledad y la oscuridad de la noche en las aguas de los muertos
Capaz de entender los mensajes de los espíritus y traducir sus voces
Capaz de no pensar en amar sino amar, no pensar en hacer sino hacer, no pensar en vivir y vivir
Hasta que me vuelvo a cansar
Y vuelvo a drograrme
y a tener resaca
y a llorar a la mínima
Se que la semana que viene, habrá una respuesta, lo que no sé, es porque quiero escaparme y dejarme morir antes que saber la verdad





miércoles, 13 de diciembre de 2017

Partícula Elemental

Rabia, ira y decepción
Alienación
Nuestro policía está dentro
Estamos condenados y condenadas por nosotras mismas
Abocadas a nuestras limitaciones
Avergonzadas de nuestros impulsos
Guardando para la oscuridad, toda la luz
No es extraño
Tampoco es hora de culparse
Es hora de reconocerlo
De reconocer ese miedo que te paraliza
Tu cerebro es una máquina cuántica
Tu cuerpo es la proporción aúrea
y tú entera, eres la partícula elemental
Hay un sistema
Un engranaje
Una matemática algorítmica destinada a que te consumas por dentro y por fuera
Se llama comercialización y su objetivo es vender cuánto más, mejor
Se llama en venta el Amazonas, subastas para las multinacionales de ríos y semillas como balas
Se llama ser el más rico o el más pobre del cementerio
Se llama estupidez, violencia y avaricia
El ser humano puede ser tremendamente estúpido
Y todo lo contrario
No entiendo muy bien cómo hemos llegado hasta aquí
En realidad no entiendo si podría haber sido peor o mejor
Aquí me falla la máquina cuántica
¿o no?
¿Será que la máquina cuántica hace que la posibilidad que no entiendo, sea la que siga?
¿Será que nuestro cerebro es tan cuántico como aceptar la posibilidad que no puede racionalizar?
¿O que nuestro corazón latido por latido, se impone inexorablemente?
No lo sé
Lo que sé es que esta posibilidad está movida por la fe
Y que la fe, es algo muy irracional
Sin embargo, si no creyera que puede ser, no podría buscar en mi, la partícula elemental. 

viernes, 8 de diciembre de 2017

Amor de perros

El amor hace estragos cuando no se consuma
No hemos consumido nuestra dosis de esperanza
Hoy se pudre dentro
Te echo tanto en falta
Que me falta hasta la falta
La ausencia ha sido más fiel que nosotrxs
Si te dijera que hice encajes en tu polla y que quise ser la única mujer de tu vida, tú ¿Qué me dirías?

lunes, 4 de diciembre de 2017

Vivaldi

Si eres capaz de escuchar a Vivalvi y sentir el peso del tiempo, llegarás a la levedad del ser.